‘El Chicle’ se declara no culpable en el juicio por la violación a su cuñada en 2005

Santiago de Compostela (EFE).- José Enrique Abuín Gey alias ‘El Chicle’, que permanece en la prisión leonesa de Mansilla de las Mulas cumpliendo su condena a prisión permanente revisable por el asesinato de Diana Quer, ha vuelto este martes al juzgado por una agresión sexual a su cuñada en enero de 2005, cuando ella tenía 17 años.

Abuín Gey se ha declarado no culpable este martes en la vista oral en la sección segunda de la Audiencia provincial de A Coruña y ha pedido que le retirasen las esposas y que no se utilice su alias.

«Declararé lo que recuerdo, que hace tanto tiempo…», ha manifestado el detenido en el inicio de la vista. Ha pedido, además, retirarle las esposas, pues ha dicho que no es «agresivo» y no va a hacer «tontería ninguna tampoco». Antes del inicio del interrogatorio ha añadido: «Quisiera que se me juzgara como José Enrique Abuín Gey, no por el alias».

Tanto el Ministerio Público como la acusación particular piden 15 años de prisión en una causa que había sido sobreseída en 2005 pero que fue reabierta en marzo de 2018 después de que la jueza detectase similitudes entre este caso y el crimen de la joven madrileña Diana Quer, al coincidir el mismo ‘modus operandi’.

La cuñada del Chicle afirma que la violó «cuchillo en mano» por ser «chivata»

Vanessa, la cuñada de José Enrique Abuín Gey, alias ‘El Chicle’, ha asegurado en el juicio que él la agredió sexualmente «cuchillo en mano» y le dijo que lo hacía «por chivata». Ella en aquel momento era menor de edad y estudiaba un ciclo de formación profesional, por lo que el día de los hechos se dirigía al instituto cuando el acusado la llamó y le dijo que no cogiese el autobús, que la iba a recoger para darle veinte euros al padre de ella, suegro de él.

«Le dije: ‘vete a casa y dáselos’. Él me dijo si lo acompañaba a sacar el dinero al cajero a Rianxo y yo dudé, pero al final subí», ha explicado, aunque una vez en el coche, tras parar en el cajero, él tomó otra dirección, aunque no recuerda bien el camino porque «no era de día».

«Cuando llegamos allí cerró el coche, yo no podía salir porque tenía las puertas cerradas. Me cogió el móvil, lo miró y se lo guardó. Después me sacó un cuchillo o navaja y me amenazó. Me dijo que me desnudara», ha proseguido. La denunciante ha manifestado que le pasó «el cuchillo por la garganta» y le exigió una felación, a lo que ella se negó.

En su declaración, Abuín ha asegurado que ella lo acusó «de cosas que no habían pasado», por lo que ella lo ha vinculado con aquello. «Me dijo que me pasaba por chivata, que no se lo dijera a nadie, que no se lo contara a mi hermana. Que si lo decía mataría a mi hermana, a mi sobrina y se mataría él», ha añadido.

El padre de Diana Quer asiste al juicio del Chicle «en nombre» de su hija

El empresario Juan Carlos Quer, padre de Diana, la joven madrileña asesinada por José Enrique Abuín Gey, alias El Chicle, ha acudido este martes a la ciudad de A Coruña. «Yo, en su nombre», ha dicho sobre su presencia en el juzgado Juan Carlos Quer a los medios de comunicación apostados en la entrada.

El padre de Diana Quer asiste al juicio del Chicle "en nombre" de su hija
El empresario Juan Carlos Quer, padre de Diana, la joven madrileña asesinada por José Enrique Abuín Gey, alias El Chicle, a su llegada a la vista. EFE/Cabalar

Además, ha lamentado que cuando para los agresores sexuales, los pederastas o los violadores, la justicia «no llega», o sí pero tarde o mal, pues «siempre hay víctimas inocentes que van a pagar las consecuencias». «Ojalá no se volviera a repetir» algo así, ha deseado, al recordar que han pasado 17 años desde que El Chicle cometiera los hechos por los que a partir de esta jornada debe responder.

No en vano, es la primera sesión que se celebra por una supuesta agresión sexual de El Chicle a su cuñada en enero de 2005, delito por el que la Fiscalía pide sumar a la máxima pena privativa de libertad con la que fue castigado otros 15 años. Juan Carlos Quer ha indicado que si Abuín Gey hubiese llegado a la cárcel cuando le tocaba, la vida de Diana «no hubiese finalizado, desafortunadamente, del modo en que finalizó».

Con los depredadores sexuales, ha ahondado, «sólo educar no es suficiente» y tampoco se pueden permitir, a su juicio, una «legislación inadecuada» ni «errores». «Hacen falta leyes penales efectivas que pongan a la sociedad en prevención», ha zanjado Quer. Por lo de pronto, ahora, en su caso, tal y como ha trasladado, intentará «dar voz» a Diana y que se haga justicia.

La Fiscalía pide 15 años de cárcel

Según sostiene la Fiscalía, el acusado convenció a su cuñada para llevarla en coche al instituto, pero se desvió del trayecto hasta detener el turismo en un parque del término municipal de Lousame (A Coruña) y, una vez allí, le quitó el móvil y la intimidó con un cuchillo.

Fue entonces cuando la obligó a mantener relaciones sexuales, “siempre exhibiendo el cuchillo y llegando a deslizárselo por el cuerpo y presionar levemente con él para incrementar el temor” de su cuñada.

A efectos de evitar que lo denunciase y lo contase a los familiares que tenían en común, el encausado le dijo a la víctima que si lo denunciaba mataría a sus padres, a su hermana -esposa en aquel momento del acusado- y a ella misma.

Para la Fiscalía, los hechos relatados son constitutivos de un delito de agresión sexual con acceso carnal por vía vaginal por el que pide quince años de cárcel para este hombre que ya fue condenado a la máxima pena privativa de libertad por el crimen de Diana Quer.