El mercado de los apuntes en la red, ¿un negocio para los estudiantes?

Cristina Dumitrescu |

Madrid (EFE).- Ganar dinero por colgar los apuntes en la red no es tarea fácil y la media docena de plataformas que los publican y publicitan ese rédito económico se han convertido en un espacio de intercambio altruista de material de clase entre alumnos universitarios y de bachillerato, en vez de en un negocio.

Así lo explica a EFE Marcos, un estudiante universitario que decidió subir sus apuntes de bachillerato para «ayudar a todo aquel que lo necesitara», ya que a él le habían servido para sacar buena nota. Asegura que en ningún caso su motivación fue económica, pues apenas obtuvo 40 céntimos por esos archivos en Wuolah, una de las webs que acumula seis millones de documentos.

Lo mismo le pasó a Laia quien, además de compartir sus apuntes de bachillerato, sigue utilizando la plataforma en la universidad al ser una herramienta que le permite completar sus notas, hecho que le ayuda a “preparar mejor” los exámenes y a estudiar.

«Normalmente ganas muy poco por descarga y necesitas llegar a 20 euros para poder sacar lo que has generado. En los dos años que llevo usando Wuolah he conseguido alrededor de 18 euros», detalla Laia.

Imagen de archivo de una estudiante con su ordenador.
Imagen de archivo de una estudiante con su ordenador. EFE/ David Arquimbau Sintes

Las plataformas

En la actualidad faltar a clase ya no supone un problema a la hora de tener los apuntes, como podría serlo antaño si nadie te facilitaba lo que el profesor había explicado. Ahora, tanto el ser creador de contenido como usuario está a un solo clic en los portales Patatabra (Docsity), el Rincón del Vago, Wuolah, StuDocu, Unybook o Stuvia, entre otros.

Concretamente, Wuolah registró en 2022 un total de 8.000 creadores de contenido, que recaudaron 222.000 euros en total, unas cifras que se integran dentro de los siete años de vida de la plataforma «online», que ya acumula 17.800 creadores que han ganado 898.000 euros.

Janira Planes, representante de Wuolah, ha detallado que la página web pretende dar un paso más y no ser solamente una plataforma de apuntes, por lo que se han habilitado nuevos servicios con vídeos explicativos y contenidos para bachillerato.

Aunque la franja de entre 18 y 24 años constituye el perfil mayoritario de usuarios de las plataformas de apuntes, hay cada vez más mercado para la preparación de las pruebas de la EBAU.

Decenas de estudiantes se examinaban de la EBAU el pasado mes de junio en el polideportivo de la Universidad de La Rioja, en Logroño.
Decenas de estudiantes se examinaban de la EBAU el pasado mes de junio en el polideportivo de la Universidad de La Rioja, en Logroño.EFE/Abel Alonso

De hecho, Wuolah tiene 150.000 consumidores de temas de bachillerato y unos 130.000 dedicados exclusivamente a contenido para la prueba de acceso a la universidad.

Hasta el momento, la plataforma no ha tenido ningún problema legal ni judicial por los derechos de autor y, aunque ha habido alguna polémica con profesores, todo ha quedado en una anécdota, como detalla Planes.

Asegura que Wuolah pretende ser una herramienta útil con un sistema de reporte que garantiza el contenido y lo elimina si no es de calidad.

Los profesores

La dinámica de muchos profesores universitarios también ha cambiado: ahora ya no facilitan los PowerPoint explicados, sino que trabajan con guías, bibliografías e ideas clave, según ha indicado Ana Martínez, docente de la Universidad de Granada.

«Antiguamente -afirma- dejaba los apuntes en la fotocopiadora pero ahora paso, si vienen a clase bien… porque efectivamente acaban los apuntes en internet».

Maribel, que imparte clases en la Autónoma de Barcelona, señala a que «en realidad lo que los alumnos pueden colgar en estas plataformas son las notas que toman de lo explicado en clase», y considera que «perseguir esto es absurdo».