La escolarización de migrantes en España, un tercio menor que la de españoles

Madrid (EFE).- La tasa de escolarización de los estudiantes extranjeros en España es de un 49 % frente a la de los españoles, que llega al 73 %, es decir, ese índice es un tercio inferior en la población migrante, sobre todo en las etapas más avanzadas, según un informe del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe).

Una brecha, no obstante, que se ha reducido un 27 % en la última década, ya que el ritmo de crecimiento se ha acelerado en la tasa de escolarización de los extranjeros (también aumenta la de los alumnos nativos, aunque a menor ritmo).

Es una de las conclusiones del Informe sobre la Integración de los Estudiantes Extranjeros en el Sistema Educativo Español, publicado esta semana por el Oberaxe, dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que se considera que la población en edad escolarizable es la comprendida entre 0 y 29 años.

En el curso 2021/22 el número de estudiantes extranjeros en el sistema educativo español no universitario fue de 882.814 alumnos, que supone un 11 % del alumnado total, mientras que los matriculados en estudios superiores estuvieron en torno al 25 %, una cifra muy inferior a los extranjeros de entre 18 y 29 años (52 %).

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Unos niños llegan al colegio en País Vasco. EFE/Juan Herrero.

Esta diferencia se acentúa más en los niveles altos de formación donde el 53 % de la población española tiene estudios superiores frente al 30 % de la extranjera y, sobre todo, en la educación superior no universitaria donde la tasa de los autóctonos (16 %) es más del doble que la de los migrantes (7 %)

En todos los niveles educativos, las tasas de escolarización en enseñanzas no obligatorias son significativamente más bajas en los extranjeros, excepto en FP básica y grado medio, que reafirma una mayor tendencia en estos alumnos hacia este tipo de ciclos debido a su orientación hacia el mundo laboral.

Tasa de escolarización de mujeres

Desde una perspectiva de género, la tasa de escolarización de las mujeres es mayor a la de los hombres en ambos colectivos con una brecha de género similar en nativos y extranjeros.

Los estudiantes extranjeros se concentran principalmente en Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana y Andalucía. En Extremadura, Galicia y Asturias es donde hay una menor presencia.

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Un grupo de estudiantes asiáticos. EFE/Ismael Herrero

En cuanto a la segregación escolar público-privada, el estudio indica que los extranjeros se escolarizan un 20 % más que los españoles en centros de titularidad pública (un 78 frente a un 66 %), lo que confirma «una mayor segregación escolar público-privada de la migración económica».

Por nivel educativo, exceptuando FP y educación universitaria, la proporción de extranjeros que acude a centros públicos es superior es superior a la de los españoles en todas las etapasa y se sitúa en torno al 80 % en todas, mientras que en los nativos es más baja en las etapas iniciales que en las avanzadas.

Desequilibrio entre comunidades autónomas

Hay un gran desequilibrio entre comunidades autónomas en la proporción de alumnos migrantes que acuden a centros públicos: Castilla La-Mancha, Extremadura, Murcia, Canarias y Navarra registran las más altas (en torno al 90 %) y País Vasco la más baja (70 %).

También es menor el rendimiento escolar de los alumnos extranjeros: los resultados de PISA confirman que presentan un peor rendimiento que los nativos en las tres competencias que analiza esta prueba (matemática, lectora y científica), lo que se traduce en un retraso de algo más de un año de escuela en los extranjeros y en algo menos para los nativos con padres migrantes.

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Una madre de origen marroquí. EFE/Ángel Díaz

Desde la perspectiva de género, las diferencias con los nativos son más acentuadas en los hombres que en las mujeres. Y en relación con la lengua vehicular de la familia, hablar español en casa reduce la brecha en torno a un 35 % en la competencia lectora y científica pero no parece que tenga impacto sobre la competencia matemática.

El menor rendimiento académico de los jóvenes migrantes tiene como consecuencia una tasa de repetición (50 %) que duplica a la de los autóctonos (22 %), aunque en el caso de los nativos de padres inmigrantes es algo inferior (42 %).

Tras su paso por el sistema educativo, aseveran los autores del informe, el nivel de formación alcanzado por los estudiantes extranjeros es significativamente menor al de los españoles: hay una proporción más alta de extranjeros con un nivel máximo de formación inferior a bachillerato, y una proporción menor con educación superior.

Integración en el mercado laboral

Junto a esta investigación se ha publicado otro informe sobre la integración de la población extranjera en el mercado laboral español, que constata una «notable» falta de integración y revela además «una penalización» adicional para las mujeres migrantes tanto si se las compara con los extranjeros como con las españolas.

Todo el incremento de población activa que se ha producido en España en los últimos cinco años se ha debido a la incorporación a la fuerza laboral de personas extranjeras.

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En la imagen, estudiantes en prácticas. EFE/Ismael Herrero

Las tasas de actividad y ocupación son «sistemáticamente» menores para los migrantes en los tramos de edad con mayor necesidad de integración laboral, mientras que las de desempleo son, sin embrago, «sistemáticamente» superiores para los extranjeros.

Asimismo, la presencia relativa de extranjeros es tanto más acusada cuanto menor es el nivel de cualificación de las tareas desempeñadas. Del mismo modo, el déficit de integración laboral de los extranjeros con mayor formación es muy evidente.

Las diferencias en las condiciones de trabajo también ilustran el deficiente nivel de integración: la temporalidad de los contratos (36 frente al 23,4 % de los nativos); los acuerdos «verbales» suponen el 8 % de los contratos temporales entre los extranjeros frente al 1,7 % de los españoles, o la dedicación a tiempo parcial (17,6 frente a un 13 %).

Edición Web: Rosa Corona