El Gobierno se desentiende de la reforma del delito de malversación que ERC pretendía negociar

Madrid (EFE).- ERC negocia con el Gobierno reformar el delito de malversación de forma «quirúrgica» para que vaya ligado al nuevo delito de sedición denominado «desórdenes públicos agravados», según ha reconocido el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que ha insistido en que hay que distinguir del delito que conlleva enriquecimiento personal.

«No tiene sentido que sin haber enriquecimiento personal o una estructura de corrupción, a Junqueras se le juzgue por malversación», ha dicho en rueda de prensa en el Congreso tras incidir en que el debate en torno a una enmienda sobre malversación debe vincularse a la sedición para que no se utilice el Código Penal «como castigo ideológico».

«Nosotros no queremos plantear ninguna corruptela. Esta es la clave y el equilibro que hay que hacer», ha añadido tras ser preguntado por delitos de malversación que no tienen enriquecimiento personal pero sí utilización de fondos públicos y conllevan corrupción.

ERC, que ve factible que la aprobación de la proposición de ley que reforma el delito de sedición pueda estar lista antes de que termine el año, insiste en que «hay que acotar y definir mucho más el Código Penal… para no dar lugar a interpretaciones capciosas o ideológicas de jueces y juezas».

El Gobierno dice que el compromiso es la sedición

Sin embargo, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha señalado este martes que, con la proposición de ley registrada, el Ejecutivo ya ha cumplido con su compromiso de reformar el delito de sedición y ha asegurado que no se está valorando «ninguna otra iniciativa», en referencia a una posible rebaja de penas para la malversación.

ERC negocia la reforma del delito de malversación con el Gobierno
La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, este martes. EFE/ Javier Lizon

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros y ante la polémica que ha suscitado la posibilidad de reformar el delito de malversación a petición de ERC, Rodríguez ha querido dejar claro que la lucha contra la corrupción y la ejemplaridad en la vida pública son «una seña de identidad y una bandera» de la que el Gobierno se siente muy orgulloso.

El Gobierno, ha insistido, ya «ha cumplido con su compromiso» de homologar la tipificación de la sedición y sus penas a la de los países del entorno con la proposición de ley presentada por el grupo socialista y Unidas Podemos, algo que «no es incompatible» con las propuestas que otros grupos presenten ahora en el Congreso en el marco del debate parlamentario.

El Govern ve «necesario» reformar la malversación, pero se impone discreción

La portavoz del Govern, Patrícia Plaja, ha asegurado que el gobierno catalán ve «necesario» reformar el delito de malversación, pero se ha impuesto «discreción» en las negociaciones, y ha avanzado que el president Pere Aragonès comparecerá en el Parlament para explicar el acuerdo para derogar el delito de sedición.

ERC negocia con el Gobierno la reforma del delito de malversación
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (c) junto a su ejecutivo, durante la reunión semanal del Govern, celebrada este martes. EFE/Quique García

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo catalán, Plaja ha recordado que el Govern ha mantenido «silencio» y «escrupulosa discreción» en las últimas semanas respecto a la derogación de la sedición, y ha asegurado que el escenario tras este acuerdo es «mejor», ya que «los supuestos para aplicar el agravante son ahora más restrictivos».

«El Govern considera que la reforma de la malversación es necesaria, porque es necesario hacer todos los cambios posibles en el Código Penal que sirvan para limitar al máximo la judicialización política por parte del Estado», ha afirmado Plaja.

Podemos pone reparos a reformar malversación: Es delicado y tiene aristas

Por su parte, Podemos cree que reformar el delito de malversación es un asunto «delicado» que estudiarán con mucho cuidado porque tiene «aristas», una cautela de los morados que contrasta con la posición de los comunes e IU, que en principio no ponen reparos a retocarlo.

Con esta prevención se ha expresado el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, por las consecuencias que pudiera tener en los delitos de corrupción. Ayer el presidente del grupo, Jaume Ausens, de los comunes, se mostró totalmente dispuesto a reformar el delito de malversación para que vaya ligado al nuevo delito de sedición denominado «desórdenes públicos agravados».

Y en la misma línea que Asens ha hablado también este martes el diputado de Izquierda Unida Enrique Santiago al considerar, igual que el portavoz de los comunes, que hay que distinguir entre el lucro personal del que no lo es.

Las dudas de los barones socialistas

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha afirmado que no conoce los detalles de la modificación del delito de malversación, pero ha precisado que «una cosa es el qué y otra el por qué, y cuando el por qué se hacen las cosas responde a intereses bastante difíciles de defender, lo que se haga, aunque tenga sentido jurídico, está ya muy trufado».


García-Page ha respondido a preguntas de los periodistas sobre este tema y ha asegurado que él «tendría muy difícil llegar a un acuerdo de ese tipo con los independentistas», pero además, no se ve en esa necesidad, ha dicho.

ERC negocia con Gobierno una reforma "quirúrgica" del delito de malversación
El presidente de castilla la mancha, Emiliano Garcia Page, da un discurso este martes en el Palacio de Fuensalida, en Toledo. EFE/Ángeles Visdómine

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha dicho hoy sobre la modificación del delito de malversación que «el hecho de que se hiciera algo que dificultara que se pueda perseguir la corrupción en España sería difícilmente entendible».
A preguntas de los periodistas sobre la modificación del delito de malversación, Vara ha dicho que «bien haríamos en ser prudentes hasta que no sepamos exactamente de qué estamos hablando», aunque también ha dejado claro que él no entendería «en ningún caso» que «el enriquecimiento por ninguna de sus vías pudiera ser aliviado en el Código Penal».