Convocada una huelga indefinida de médicos en toda la atención primaria en Madrid

Madrid (EFE).- El sindicato Amyts ha llamado a la huelga indefinida a 4.240 médicos de Familia y 720 pediatras en los centros de salud madrileños a partir del próximo 21 de noviembre ante «la sobrecarga de trabajo, las agendas infinitas y la falta de tiempo para atender a los pacientes».

Esta nueva convocatoria se suma a la huelga indefinida promovida por Amyts entre los médicos de las urgencias de atención primaria, que protestan por el caos organizativo que se ha vivido en la reapertura de estos servicios cerrados en la pandemia.

Con esta nueva convocatoria de huelga, Amyts quiere conseguir que la Consejería de Sanidad se siente a negociar un plan de choque para abordar los problemas de los centros de salud y frenar el éxodo de los facultativos.

Amyts: No faltan facultativos

En un comunicado, el sindicato niega que el problema de los centros de salud se deba a la falta de facultativos, como sostienen las autoridades sanitarias madrileñas. A su juicio, el Gobierno regional está empujando a los facultativos a trabajar en otras comunidades autónomas, países u otros niveles asistenciales por «las pésimas condiciones laborales» que les ofrece.

Esta situación lleva a que el 20 % de las consultas médicas estén sin cubrir, lo que, según esta organización, implica una sobrecarga extra para los pocos profesionales que resisten y que puede provocar una mayor huida.

Amyts censura los anuncios «grandilocuentes» de los planes de mejora de la Atención Primaria tanto del Gobierno regional como del Ejecutivo central, que no solucionan los problemas de los centros de salud, donde los pacientes no pueden ser atendidos «correctamente» por la falta de tiempo en las consultas y se ha normalizado que un médico de Atención Primaria vea a cincuenta o sesenta pacientes en su jornada laboral.

Falta de operatividad de la Gerencia de Atención Primaria

El pediatra y delegado de Amyts, Fran Recio, ha explicado en un vídeo remitido a los medios de comunicación que el sindicato mayoritario de los médicos madrileños ha decidido promover esta huelga indefinida ante la falta de operatividad de la Gerencia de Atención Primaria que está inmersa «en múltiples conflictos y dimisiones».

El Gobierno de la Comunidad de Madrid acaba de destituir al gerente adjunto de Gestión y Servicios de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria, Pedro José Suárez Sánchez, tras la dimisión la semana pasada de la gerente asistencial de Atención Primaria, Sonia Martínez Machuca, y de la gerente asistencial adjunta, Nuria Fernández Cano.

En una entrevista en Telecinco, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, atribuyó la situación a la falta de médicos en toda España y acusó al Gobierno de no hacer nada, además de opinar que detrás de la protesta hay «un profundo activismo político».

Darias carga contra Ayuso por «echar gasolina» en el conflicto

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha lamentado este martes que «en lugar de tender puentes» entre las partes, la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso, «eche gasolina» en el conflicto de la sanidad madrileña.

En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Darias ha dejado claro que el Gobierno estará «del lado de los profesionales sanitarios» en la huelga que mantienen desde ayer los médicos de la Comunidad de Madrid.

«Este Gobierno no va a estar nunca del lado de quienes les señalan y les acusan», ha alertado Darias, que ha lamentado que la Comunidad de Madrid haya reducido, según sus datos, el número de médicos de familia y haya dejado plazas sin cubrir.

Para la titular de Sanidad, Madrid «no solo no sigue la estela de todo el sistema sanitario, sino que hace todo lo contrario» y es la «antítesis» de lo que hacen el resto de comunidades.

En esta misma línea, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha garantizado que todas las comunidades autónomas tienen fondos suficientes para hacer frente a sus competencias y que regiones como Madrid o Andalucía han aumentado en dos dígitos su límite de gasto no financiero.

A su juicio, el «malestar» o el conflicto laboral con el personal sanitario de Madrid se podrá deber «a otros motivos», pero no a un déficit de financiación por parte del Estado.