Los sindicatos médicos descartan por ahora convocar una huelga nacional

Madrid (EFE).- Cuatro sindicatos profesionales médicos han apoyado este miércoles las protestas de los colegas de Atención Primaria en varias comunidades y, aunque han descartado por ahora convocar una huelga general, han avisado de que la situación es un «polvorín» que puede estallar en cualquier momento.

Así lo han advertido en una rueda de prensa conjunta la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Cataluña (MC) y el Sindicato Médico de Euskadi (SME), en la que han emplazado al Ministerio de Sanidad a escuchar sus reivindicaciones para mejorar las condiciones de la profesión.

El presidente de CESM, Tomás Toranzo, ha explicado que actualmente están inmersos en la negociación para lograr un estatuto independiente para el sector, algo que de momento el departamento dirigido por Carolina Darias ha «obviado».

Apoyan las protestas en la atención primaria

«No vamos a empezar estas negociaciones con movilizaciones», ha respondido Toranzo al ser preguntado si se planteaban convocar una huelga general tras el estallido de protestas en la atención primaria en comunidades como Madrid, Navarra, Aragón o la Comunidad Valenciana, entre otras.

Los sindicatos médicos descartan por ahora convocar una huelga nacional
El secretario general del CESM, Gabriel del Pozo, participa en la rueda de prensa convocada por la Confederación de Sindicatos Médicos de España este miércoles en Madrid. EFE/ Luis Millán

Desde la CESM han desligado estas movilizaciones a las reivindicaciones que han lanzado hoy, porque las suyas se circunscriben a la modificación del estatuto marco que regula las condiciones laborales del personal del SNS que negocian con Sanidad.

Pero sí las apoyan y avisan de que podrían ir a más: «hay un caldo de cultivo y un malestar que no sería de extrañar que las movilizaciones que estamos viendo en algunas comunidades se extienda a otras».

Aún así, y si llegado el momento el Ministerio no atendiera sus peticiones, no dudarán en llamar a una huelga general «si hiciera falta». «Pero no es el momento actual el que corresponde», ha zanjado.

Los médicos alertan del riesgo de la falta de profesionales

«Estamos en una encrucijada en la cual la situación es crítica» y solo puede acabar de tres formas, ha dicho Xavier Lleonart, secretario general de MC; la primera, que la administración «recapacitara y diera un golpe de timón y atendiera a la reivindicaciones de los que están día a día en la cabecera del enfermo».

La segunda es que «estalle la conflictividad, que sea unida o por territorios lo iremos viendo»; y la tercera y «peor» de todas «es que no pase nada». «Y si no pasa nada, este SNS muere por falta de profesionales».

Así, las soluciones pasan por «dignificar las condiciones» y un aumento presupuestario porque la Atención Primaria en particular, y el SNS en general, son «un polvorín que pueden estallar, y de hecho ya está estallando en algunos lugares, si nadie hace nada».

Años pidiendo un estatuto independiente

Los sindicatos médicos llevan años clamando por un estatuto independiente, el A+, que regule cuestiones como la jornada laboral complementaria, las guardias, el sistema de elección, la homologación de las condiciones o la jubilación flexible y voluntaria hasta los 70 años o incluso 72, como ocurre en la carrera judicial.

«Esto no es una guerra contra nadie, solo que necesitamos un cierto estímulo, y la única forma de que haya más estudiantes que quieran optar por la carrera y quedarse es tener un puesto incentivador en el SNS», ha subrayado Rafael Carrasco, presidente del SMA.

Los sindicatos médicos descartan por ahora convocar una huelga nacional
La secretaria general de SM Euskadi, Mabel Arciniega, participa en la rueda de prensa convocada por la Confederación de Sindicatos Médicos de España este miércoles en Madrid. EFE/ Luis Millán

La secretaria general del SME, Mabel Arciniega, ha recordado que en 15 años, el número de graduados se ha disparado un 167 %, pero en la pasada convocatoria MIR, más de 3.700 candidatos se quedaron fuera y, además, 218 plazas quedaron desiertas, casi todas de medicina de familia.

Además, solo el año pasado se marcharon 3.790 profesionales, por lo que el remedio no es ni mucho menos crear más plazas en las universidades, sino adecuarlas a las necesidades del sistema. «Nos estamos convirtiendo en una fábrica de médicos que al final se acaban yendo a Europa», ha censurado.