Moreno se une al dolor de Íllora por la muerte de un joven y pide «cabeza fría»

Granada, 17 ago (EFE).- El presidente de la Junta, Juanma Moreno, se ha unido al «dolor» del pueblo de Íllora (Granada), donde ayer fue enterrado el joven de 19 años que murió tras ser golpeado cerca del recinto ferial de esta localidad, y ha pedido «cabeza fría» porque las fuerzas de seguridad «trabajan para que haya justicia».

«Todo el pueblo quería a Juan y perder a un hijo así tiene que ser insoportable», ha señalado el presidente andaluz en la red social Twitter, donde ha trasladado el «abrazo» de la comunidad a los padres, amigos y a toda la familia del joven fallecido.

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Granada, Inmaculada López, ha informado este miércoles en declaraciones a los medios de que el detenido por esta agresión mortal, un joven de 23 años que se entregó ayer, continúa en dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de esta capital andaluza mientras se completa la investigación del suceso.

López, que no ha precisado cuándo podrá pasar el arrestado a disposición de la autoridad judicial, ha destacado asimismo la «tranquilidad» que se mantiene en la localidad, tras los incidentes que tuvieron lugar en la noche del lunes, tras una concentración pacífica, en los que se asaltaron varias casas y vehículos de la familia del presunto homicida.

Al respecto, la subdelegada ha señalado que la Guardia Civil estuvo identificando a los supuestos responsables de estos asaltos, a los que se abrirán las correspondientes diligencias cuando corresponda.

En Íllora, ha añadido, se mantiene presencia de agentes de la Guardia Civil, que se había reforzado desde este pasado lunes con un dispositivo especial de vigilancia, dado que todavía se está en «momentos sensibles», ha apostillado.

Tras las denuncias presentadas por algunos colectivos de gitanos a raíz de estos asaltos, a los que se ha sumado este miércoles la Federación Nacional de Asociaciones de Mujeres Gitanas (Kamira), el alcalde de Íllora, Antonio Salazar, ha aclarado a EFE que en el pueblo no se ha producido ninguna incitación al odio y que en la localidad siempre ha habido una «magnífica convivencia» con toda la población gitana.

En este sentido, ha atribuido los altercados del pasado lunes -que serán debidamente denunciados- a la rabia, la impotencia y el dolor por el trágico suceso, que explotaron en un determinado momento en el pueblo, que sigue siendo «tranquilo y seguro».