Protesta contra el “turismo de borrachera” en pleno corazón del Cabo de Gata

Níjar (Almería), 28 ago (EFE).- Más de 200 vecinos de la barriada de Las Negras, en Níjar (Almería), ubicada en pleno parque natural Cabo de Gata-Níjar, se han manifestado hoy contra el “turismo de borrachera” y los problemas de desorden público, sociedad y ruido que conlleva aparejados.

Marina Barber es presidenta de la asociación de vecinos Las Negras, una de las tres que han convocado la concentración en el paseo marítimo de esta localidad y, en declaraciones a EFE, asegura que buscan “un cambio de modelo turístico” y que no se venda a este lugar como “un sitio sin leyes” .

“No queremos un pueblo vendido al turismo de borrachera, de despedidas de solteros, de fiesta sin control, de ruidos y del aquí todo vale», ha apostillado.

Asegura que este modelo se traduce en “problemas de higiene, borracheras, peleas, coches, ruido“, por lo que ha indicado que «los vecinos se han cansado e intentan provocar un cambio», aunque ha lamentado que el Ayuntamiento de Níjar no ha dado respuesta.

El manifiesto leído por los convocantes incide en el objetivo de luchar para que Las Negras “sea un lugar agradable de descanso y convivencia” y recuerdan que «fue un paraíso en su momento, pero ahora es una escombrera”, por lo que piden incrementar los servicios de limpieza y el número de papeleras, así como sancionar a los que incumplan las normas de higiene.

Reclaman también la peatonalización de Cala Espuma para que sea un “lugar seguro para niños y mayores” y resaltos en las carreteras de acceso que obliguen a los conductores a limitar la velocidad.

También exigen un proyecto de reparación del paseo marítimo, “para el que se destinaron 170.000 euros en el año 2020”, que contemple «bancos, barandillas y vegetación que proporcione sombra y refresque el ambiente» porque sostiene que lo que ha proyectado el ayuntamiento es un «sinsentido que no responde a las necesidades del pueblo”.

Igualmente, esta plataforma reclama sanciones a las autocaravanas y furgonetas que se instalen en lugares no autorizados y también que se sancione y cierre a los negocios que incumplan con horarios, ocupación de espacios públicos o exceso de ruidos.

“En la playa queremos escuchar las olas, como ha sido siempre, no la música de los garitos”, han manifestado los convocantes, que también piden mantener e incrementar el control policial en momentos adecuados, no solo con alcoholímetros sino también con dispositivos para la detección de drogas.EFE