París (EuroEFE).- El comercio internacional (aranceles de EE.UU. y el acuerdo UE-Mercosur) y la cooperación en defensa europea dominarán la reunión que este miércoles mantendrán en Berlín el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron.
La reunión, en un ámbito informal, buscará articular para los próximos años los numerosos ejes de cooperación entre ambos países, que son también el principal motor político y económico de la Unión Europea (UE), indicaron este martes fuentes del Elíseo.
La cita llega mientras la Comisión Europea (que actúa en nombre de toda la UE) sigue negociando con Washington un acuerdo comercial para responder a la amenaza de aranceles de Donald Trump desde el 1 de agosto.
The transatlantic partnership deserves a negotiated solution, meaningful for both sides.
— Olof Gill (@olofgill) July 18, 2025
Any final outcome must thus work for businesses on both sides – this is what @EU_Commission continues to pursue.
Concerted, genuine efforts on both sides can get us across the finish line. pic.twitter.com/JFR1pXS3si
Las fuentes francesas insistieron en que Macron y Merz esperan «un acuerdo sobre bases equilibradas y no asimétricas» y que de la reunión de mañana debería salir un fuerte apoyo a la Comisión Europea (CE) para que defienda los intereses europeos.
«Hay un buen entendimiento franco-alemán para apoyar a la CE para que logre el mejor resultado posible», detallaron.
Diferencias sobre el acuerdo UE-Mercosur
Sobre el Mercado Común del Sur (Mercosur) hay diferencias obvias, ya que mientras Alemania es uno de los principales defensores del acuerdo con la UE, Francia encabeza un grupo de Estados miembros que buscan cambios, especialmente en el capítulo agrícola.
«Está claro que hay una suma de posiciones en Europa. Las cuentas no salen, sobre todo en (las cláusulas de) salvaguardia agrícola», insisten las fuentes francesas, para las que es necesario «preservar la agricultura y evitar desequilibrios» en el acuerdo comercial.
Defensa
Sobre defensa, la reunión llega con algunas turbulencias después de que el fabricante aeronáutico francés Dassault manifestó hace algunos días su deseo de asumir una mayor participación en el programa conjunto del avión de combate europeo del futuro (SCAF, en inglés), en el que también participan Alemania y España.
Las fuentes eludieron entrar en detalles sobre esas diferencias, con el argumento de que «es el momento de trabajar» y no de hacer declaraciones públicas, aunque insistieron en que ambos dirigentes trataran mañana este tema, sobre el que «desean avanzar».


