El presidente francés, Emmanuel Macron (i), y el presidente del Consejo Europeo, António Costa (2-i), participan junto a asesores en la videollamada de este miércoles con líderes como el presidente ucraniano, Volodimír Zelenski (i, en pantalla), y el canciller alemán, Friedrich Merz (d), desde Bormes-les-Mimosas (Francia). EFE/EPA/PHILIPPE MAGONI / POOL

La UE, espectadora de la reunión entre Putin y Trump, espera que se respeten sus líneas rojas

Bruselas (EuroEFE).- La Unión Europea (UE) mira desde la barrera el encuentro de este viernes entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el ruso, Vladimir Putin, con la esperanza de haber convencido al estadounidense de que hay líneas rojas que no se deben cruzar ante una futura negociación de paz en Ucrania, como las cuestiones territoriales.

Para la UE, un resultado positivo este viernes sería definir el inicio de unas conversaciones de paz genuinas en las que también se siente a la mesa Ucrania. Si la reunión sale mal, por contra, Bruselas confía en que Trump eleve la presión a la economía rusa con nuevas sanciones.

Al igual que Ucrania, la UE no forma parte del encuentro en Alaska, pero ha estado durante las últimas semanas buscando un entendimiento con la Casa Blanca para que lo que Trump exponga en la reunión con Putin respete los intereses de Kiev y de las capitales europeas.

Estos contactos a nivel de asesores culminaron en la reunión telemática de este miércoles entre Trump, varios líderes europeos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.

Fue toda una ronda de contactos que comenzó con una videollamada únicamente entre los socios europeos y Zelenski, y culminó con una nueva conferencia de la llamada ‘coalición de voluntarios’, que son todos los países que han manifestado su disposición a apoyar una paz con garantías de seguridad para Ucrania, incluido mediante el despliegue de tropas, y en la que participa España.

Sensación de unidad con Trump

El encuentro virtual con Trump, para el que Zelenski se desplazó personalmente a Berlín con el fin de escenificar la unidad, sirvió para avanzar hacia un acuerdo «en prácticamente todos los puntos y en las metas que deben alcanzarse» en el encuentro de Alaska, según explicó el miércoles el canciller alemán, Friedrich Merz.

Según el presidente francés, Emmanuel Macron, Trump les ha garantizado que sólo Zelenski negociará eventuales cesiones territoriales de su país a Rusia, ha hecho hincapié en que el objetivo de la reunión en Alaska será obtener un alto el fuego en Ucrania y les ha dicho que la OTAN no estará implicada en unas eventuales garantías de seguridad a Ucrania si hay acuerdo con Rusia, pero sí lo estará Estados Unidos.

Veintiséis países de la Unión Europea (todos salvo Hungría) lograron este lunes consensuar una postura común coordinada por Costa sobre los próximos movimientos hacia una paz en Ucrania, donde urgen a que cualquier negociación seria sólo tenga lugar si se produce un alto el fuego o reducción de hostilidades por parte de Rusia.

Además, coincidieron en rechazar cualquier cambio por la fuerza en las fronteras de Ucrania, una posibilidad que había mentado Trump y a la que también se muestra contraria Kiev.

Partir de la línea de contacto

El consenso europeo está en el reconocimiento de que será muy difícil volver a la situación previa a la anexión ilegal de Crimea en 2014 y que el «punto de partida» para las conversaciones debe estar en el actual frente de batalla, la llamada «línea de contacto» que actualmente se alarga unos 1.200 kilómetros.

En cualquier caso, cualquier reconocimiento de nuevas fronteras que acepte Ucrania será ‘de facto’ y no ‘de iure’ (de derecho), ya que esta última opción otorgaría plena legitimidad a territorios que el Kremlin ha obtenido por la fuerza y cerraría la puerta a una eventual recuperación de terreno por parte de Ucrania.

Sabedora de que Trump es su única opción para que los intereses de Bruselas y Kiev queden reflejados en la discusión, Europa confía en haber dejado atrás los meses de desconfianza por los debates sobre el gasto en defensa o las tensiones comerciales. Bruselas cree que el mandatario estadounidense ha cambiado su actitud hacia la Unión Europea y que, por fin, vuelve a ver al bloque como a un socio en lugar de como a un enemigo.

También espera que el mandatario estadounidense informe a Zelenski y a los líderes europeos que participaron en la videoconferencia del miércoles sobre el resultado de su encuentro con Putin.