Lucía Leal |
Estrasburgo (Francia) (EuroEFE).- La alta representante de la UE para la política exterior y de seguridad, Kaja Kallas, asegura haber hecho «mucho más» para detener la guerra en Gaza que su predecesor en el cargo, Josep Borrell, y cree que la guerra en Ucrania durará todavía «un par de años más».
En un encuentro en Estrasburgo con un reducido grupo de medios, entre ellos EFE, la ex primera ministra estonia no ocultó su frustración por las críticas sobre cómo ha respondido la Comisión Europea a la guerra en Gaza, a las que se ha sumado vehementemente el propio Borrell.
«He logrado más en este expediente que mis predecesores (…). No salió nada de la Comisión cuando Borrell era el vicepresidente», dijo la también vicepresidenta de la Comisión.
«Sí, podría ser muy contundente en mi discurso, lo que significaría que los israelíes no hablarían conmigo, como le ocurrió a mi predecesor (Borrell). ¿Qué se consigue con eso?», planteó.
Kallas alegó que cuando Borrell ocupaba su cargo -hasta noviembre de 2024, cuando la guerra en Gaza ya había cumplido un año-, «no salía nada de la Comisión, no se presentaba ninguna propuesta al Consejo para avanzar» en una mayor presión a Israel al respecto.
No obstante, Borrell sí propuso que la UE suspendiera el diálogo político con Israel, una iniciativa que rechazó en noviembre el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE.
La diplomática báltica argumentó que ella ha logrado cosas como la revisión del acuerdo de asociación de la UE con Israel -tras la petición de España y otros 16 países- o el «aplazamiento del registro de las ONG internacionales».
Recalcó que también contribuyó a que se reanudara parcialmente el acceso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza tras el bloqueo total que Israel mantuvo hasta finales de julio y dijo que aunque la entrada de camiones actual «no es suficiente», es «mejor que nada».
«Comparto la frustración»
Kallas recordó que el problema radica en la falta de consenso entre los Estados miembros de la Unión Europea (UE), porque las decisiones sobre política exterior deben tomarse por unanimidad en el Consejo, y que por eso sigue insistiendo a los países para que hagan más.
Los Veintisiete ni siquiera han aprobado el tibio castigo a Israel que propuso la Comisión en julio, que consistía en excluir parcialmente al país del programa científico comunitario Horizonte.
«¿Se detendrá la matanza si propongo algo que sé que no se va a aprobar?», subrayó Kallas.
En su discurso sobre el Estado de la Unión del miércoles, sin embargo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, planteó varias medidas que no está claro que puedan salir adelante en el Consejo.
Pidió sancionar a ciertos ministros y colonos israelíes y una suspensión parcial del Acuerdo de Asociación en materia comercial con Israel, al tiempo que abogó además por «sacudirse los grilletes de la unanimidad» y «pasar al voto por mayoría cualificada» en política exterior.
Kallas subrayó que la UE ha sido el actor «más activo en la escena internacional» a la hora de defender los derechos de los palestinos, aunque agregó: «Comparto la frustración, porque no es suficiente».
«La situación sigue y no podemos detenerla, porque, como saben, Estados Unidos apoya firmemente al Gobierno israelí y lo que está haciendo, pero he estado en contacto constante con ellos, transmitiéndoles realmente nuestro mensaje de que no apoyamos esto y, como saben, están perdiendo amigos entre los países europeos», apuntó.
Los socialdemócratas defienden a Borrell
La presidenta del grupo socialdemócrata en el Parlamento Europeo, Iratxe García, salió este jueves a defender a Josep Borrell, compañero de filas en el PSOE, de las críticas de Kallas.
«Borrell fue la única voz que salvó la dignidad de la UE ante Gaza«, escribió García en su cuenta oficial de X.
La eurodiputada española, que preside la Alianza de Socialistas y Demócratas (S&D) en la Eurocámara, añadió que «mientras Kaja Kallas opta por la inacción, Josep Borrell habló alto y claro en el Consejo» de la Unión Europea (UE) para presionar a Israel.
«¿Y qué ha hecho Kallas? Anunciar un acuerdo fantasma de ‘ayuda humanitaria’ con Israel», planteó García.
¿»Un par de años más» de guerra en Ucrania?
Durante su encuentro con periodistas españoles, Kallas también ofreció dos posibles escenarios sobre la guerra en Ucrania, uno realista y otro pesimista.
«Creo que lo realista es que esta guerra continúe durante un par de años más. Por desgracia, los esfuerzos por la paz, también los del presidente (estadounidense, Donald) Trump, no han dado ningún resultado. Rusia está simplemente ignorando estos esfuerzos», afirmó.
El escenario más pesimista, continuó, pasaría por «que Ucrania se vea presionada a ceder» sus territorios, como desea el presidente ruso, Vladímir Putin.
«La forma en que se desarrollen los escenarios depende en gran medida de nosotros, de cómo reaccionemos ante esto», añadió la ex primera ministra de Estonia.

La también vicepresidenta de la Comisión Europea aseguró que hay «muchos paralelismos con la historia», y que durante la Segunda Guerra Mundial se cometió «el error de considerar todos los conflictos del mundo como partes separadas, cuando en realidad estaban todos conectados».
Advirtió de que si, a pesar de haber invadido Ucrania, Rusia consigue ser «cada vez más bienvenida en el escenario internacional», China puede «aprender de esto» e «ir a por los territorios de sus vecinos», en un contexto de disputas territoriales en esa región.
«Creo que todos los países pequeños del mundo están en peligro», opinó.
El desafío de China
Sobre China, Kallas consideró que los dos grandes problemas que presenta para la UE son su apoyo a Rusia en la guerra ucraniana, «que la está prolongando», y «las prácticas coercitivas económicas» que ejerce contra las empresas europeas.
Pero aunque exista consenso sobre el «diagnóstico» de esos problemas, «no hay acuerdo sobre la solución» entre los Veintisiete, porque hay países «reacios» a mostrarse firmes debido al enorme peso de China en la economía global, explicó.
«No estamos preparados para actuar como un actor global en lo que respecta a China porque no tenemos una visión unificada de lo que hay que hacer», resumió.
China siempre ha sido «socio, competidor y rival» de la UE, pero «ahora son rivales todo el tiempo» y «esto lo complica todo», reconoció Kallas.
«Ser creíbles de nuevo»
La alta representante europea aseguró que su misión consiste en que la UE «sea un actor global» en un escenario cambiante y «enturbiado» también por Estados Unidos, y dijo que para ello el bloque debe usar su «poder económico», para ser «más transaccional y más creíble».
Eso requiere, puntualizó, que los Veintisiete actúen «unidos», algo que no ha ocurrido en el caso de China pero tampoco ante la guerra en Gaza, por lo que Kallas prevé plantear a los países la posibilidad de actuar por mayoría cualificada -y no por unanimidad- en ciertos casos.
Kallas también quiere que la UE sea capaz de amenazar con recortar fondos de asistencia o condicionarlos si lo desea a cambios en la política exterior de los países receptores, algo que, aseguró, no está ahora entre las opciones de la Comisión.
«Necesitamos desarrollar las herramientas para ser creíbles de nuevo», subrayó.


