Imagen de archivo de la eurodiputada del PSOE Mónica Silvana González. EFE/Emilio Naranjo

El TGUE confirma la sanción a una exeurodiputada del PSOE por acoso a asistentes

Bruselas (EuroEFE).- El Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) confirmó este martes que el Parlamento Europeo actuó correctamente al sancionar a la exeurodiputada socialista española Mónica Silvana González en 2023 por acoso psicológico a tres de sus asistentes parlamentarios, por lo que desestimó su recurso contra la decisión de la Eurocámara y la condenó en costas.

La sentencia hecha pública este martes, que González aún puede recurrir ante el Tribunal de Justicia de la UE, desestima los motivos que la antigua eurodiputada del PSOE alegaba para solicitar la anulación de sanción en su contra -consistente, entre otras medidas, en la pérdida de unos 10.140 euros en dietas- y la decisión parlamentaria de considerarle culpable de dicho acoso.

González aseguraba que la Eurocámara había incumplido los plazos del procedimiento en la investigación de su caso y que vulneró su derecho de defensa y a la tutela judicial efectiva, así como su presunción de inocencia, argumentos rechazados en su totalidad por el Parlamento Europeo.

En su sentencia de este miércoles, el TGUE determina, por ejemplo, que la eurodiputada «no puede invocar un derecho a contrainterrogar a los denunciantes y a los testigos en el procedimiento ante el Parlamento», ya que se trata de un proceso administrativo y no judicial, y dice que no se vulneró tampoco su derecho de defensa ni su presunción de inocencia.

«Las afirmaciones generales formuladas por la demandante en apoyo de su argumentación, suponiendo que puedan vincularse a una vulneración del principio de presunción de inocencia (…), se exponen sin más explicaciones y no están en modo alguno fundamentadas. La demandante tampoco identifica los supuestos elementos exculpatorios que, según ella, no tuvo en cuenta la administración», señala la sentencia.

La eurodiputada califica de «falsa» la denuncia

González ha tildado de «falsa» la denuncia de sus asistentes, que dio lugar a la sanción más grave por acoso psicológico en el Parlamento Europeo desde que la institución reformara en 2018 sus normas internas para lidiar con los casos de acoso psicológico y sexual entre eurodiputados, asistentes y trabajadores.

Según datos obtenidos por EFE, el Parlamento Europeo acumuló al menos 88 denuncias internas por situaciones de acoso psicológico o sexual desde el año 2013 hasta 2021; de ellas, al menos 37 fueron iniciadas por personal contra eurodiputados y sólo una minoría acabó en sanciones para los denunciados.

En abril de este año, el TGUE anuló una sanción que el Parlamento Europeo había impuesto a otra eurodiputada, la luxemburguesa Monica Semedo, por acosar a uno de sus asesores parlamentarios, y determinó que la Eurocámara no respetó su derecho a defenderse durante la investigación.