Copenhague (EuroEFE).- Los jefes de Gobierno de Noruega y Finlandia manifestaron este martes su preocupación por la amenaza que según ellos supone el ensayo del misil ruso Burevéstnik en el Ártico el pasado domingo, aunque declararon que sus países están bien preparados a nivel defensivo para no tener que temer a Moscú.
«Es una larga tradición de Noruega seguir muy de cerca el ensayo de tecnología militar rusa en el norte. Estamos a 100 kilómetros del mayor arsenal nuclear del mundo», dijo el primer ministro noruego, Jonas Gahr Store en una rueda de prensa tras una cumbre del Consejo Nórdico en Estocolmo.
El jefe del Gobierno noruego señaló que los misiles que se probaron el domingo no están dirigidos contra Noruega, pero tienen un carácter «estratégico» para Rusia.
«Creo que es preocupante que se ponga tanto énfasis en estos acontecimientos», afirmó con respecto al anuncio del éxito del ensayo por parte de Moscú y añadió que aún falta información sobre el nuevo sistema ruso.
«Creo que lo que hemos oído en los últimos días no es la historia completa sobre este potencial misil, que en sus ensayos ha tenido unos resultados muy variados», dijo el primer ministro noruego.
Lo que supone ser vecino de Rusia
Store destacó que su país sabe bien lo que supone ser vecino de Rusia y está fortaleciendo sus capacidades de defensa, a lo que se suma la protección que supone la cercanía de Suecia y Finlandia, así como la pertenencia a la OTAN.
«Si hacemos bien nuestro trabajo, no somos una amenaza para nadie, pero nadie debería tener la idea de amenazarnos tampoco», remachó el mandatario noruego.
«No tenemos miedo, pero estamos preparados. Siempre hemos estado preparados en Finlandia. Tenemos una larga historia común con Rusia», declaró por su parte el primer ministro finlandés, Petteri Orpo.
No obstante, destacó que su vecino del este supone una «amenaza real» para Finlandia y pronosticó que una vez que termine la guerra en Ucrania, Rusia desplazará sus fuerzas a su frontera occidental con la UE, por lo que es necesario fortalecer las capacidades de defensa y seguridad en el marco de la OTAN.
El jefe del Estado Mayor del Ejército ruso, Valeri Guerásimov, anunció el domingo el exitoso ensayo del misil de crucero de largo alcance con propulsión nuclear Burevéstnik, la respuesta rusa al escudo antimisiles de Estados Unidos.
Guerásimov informó al presidente ruso, Vladímir Putin, que el misil «recorrió una distancia de 14.000 kilómetros, y ese no es su límite», durante casi 15 horas de vuelo el pasado 21 de octubre, informó el ministerio de Defensa en su canal de Telegram.
El propio Putin destacó que se trata de «una pieza de armamento única que nadie más tiene en el mundo» y recordó que especialistas del máximo nivel pronosticaron en su momento que dicho proyecto era «irrealizable».







