Belém (Brasil) (EuroEFE).- La fuerte oposición de los países árabes a cualquier mención a los combustibles fósiles bloquea, por ahora, los avances en la negociación en la cumbre climática de la ONU (COP30) en Belém, informaron a EFE fuentes de dos países que participaron en una reunión este viernes.
La presidencia brasileña de la COP30 dijo durante el encuentro que alrededor de ochenta Estados rechazan introducir en el documento principal de la cumbre menciones a los hidrocarburos y a la idea de una «hoja de ruta» para dejarlos atrás, según dijeron estas mismas fuentes, que pidieron anonimato porque la discusión sigue en curso.
La reunión a puerta cerrada, descrita como tensa por las fuentes, fue convocada para tratar de destrabar las negociaciones durante el último día oficial de la cumbre, que puede ser alargada en caso de necesidad.
Arabia Saudí, Omán y Egipto estuvieron entre los países que se posicionaron en contra de mencionar a los combustibles fósiles en el texto, mientras que la India rechazó que se condicione esta discusión al aumento de la financiación a la adaptación climática por parte de los países desarrollados, según una de las fuentes.
Durante la reunión, los países árabes, además, acusaron a las naciones que buscan una referencia a los hidrocarburos en el texto de bloquear los avances con su insistencia.
La delegada saudí, durante su intervención, acusó directamente a «países como España» de ser los responsables del bloqueo y se quejó además por el tono con el que defienden sus posiciones.
Unión Europea rechaza borrador de Brasil
La Unión Europea (UE) afirmó este viernes que la nueva propuesta presentada por Brasil en la cumbre climática de la ONU (COP30) es «inaceptable», ya que elimina toda referencia a la necesidad de dejar atrás los combustibles fósiles.
El ministro de Clima de Dinamarca, Lars Aagaard, quien encabeza las negociaciones en nombre del bloque europeo, criticó duramente el texto y dijo que era preferible no tener un documento que uno sin mención a los hidrocarburos.

«Estamos confrontando la realidad de un escenario sin acuerdo», declaró a los medios de comunicación, antes de señalar que la reducción de emisiones contaminantes es algo «clave» que debe estar en el texto.
En ese sentido, dijo que la UE hará «todo lo posible» para «reforzar la ambición en mitigación (reducción de emisiones)» en el documento.
Al mismo tiempo, el ministro rechazó levantarse de la mesa de la negociación en este momento porque «nada termina hasta que termina».
«Vamos a seguir hablando con amigos y aliados de todo el planeta para asegurarnos de que elevamos la barra en cuanto a ambición», afirmó.
Fuerte resistencia a «hoja de ruta2 de Brasil
La segunda propuesta planteada por Brasil elimina una referencia a una «hoja de ruta» para impulsar el fin de los combustibles fósiles, que sí estaba presente en la versión anterior.
Esa idea fue lanzada por el propio presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pero ha enfrentado fuertes resistencias de un grupo de países productores de petróleo.

La desaparición de la mención ha suscitado un gran rechazo por parte de los negociadores europeos y de los de otras naciones como Colombia, México, Chile y las Islas Marshall.
De hecho, más de 30 países mandaron una carta a la presidencia brasileña en la que expresan su «honda preocupación» y piden que se revise el documento antes de someterlo a una votación.
La sociedad civil también ha manifestado su oposición, ya que supone un retroceso respecto al consenso adquirido en la COP28 de Dubai, en la que las naciones ya apuntaron a la necesidad de una transición para dejar atrás los combustibles fósiles, aunque sin mencionar ni cómo ni cuándo.
La idea de la «hoja de ruta» para acabar con la principal causante del calentamiento global era una forma de avanzar en esa dirección.
Estaba previsto que la cumbre terminara este viernes, pero es posible que se alargue ante el bloqueo de las negociaciones.
Presidencia llama a alcanzar un consenso aunque «exaspere a tanta gente»
El presidente de la cumbre climática de la ONU (COP30), el brasileño André Corrêa do Lago, llamó este viernes a las delegaciones a alcanzar un consenso, aunque el resultado vaya a «exasperar a tanta gente».
Corrêa do Lago habló en la apertura de una sesión plenaria informal organizada para mantener consultas con las delegaciones sobre el último borrador de la cumbre, presentado horas antes, e hizo un alegato a favor del multilateralismo frente a «los que dicen que este proceso no puede ir adelante».
«Sabemos lo difícil que es alcanzar un consenso. No podemos olvidar que el mismo consenso que exaspera a analistas, a delegados y a tanta gente es la enorme fuerza de este régimen», sostuvo el presidente de la COP30 tras las críticas recibidas por la poca ambición del último borrador.
El diplomático brasileño recordó los «enormes desafíos geopolíticos» que enfrenta el mundo y destacó que la salida del Acuerdo de París por parte de Estados Unidos y los efectos de la crisis climática «recuerdan que nuestra tarea es urgente».
«En un momento de caos, debemos actuar juntos», aseveró ante los delegados de 195 países.









