Bruselas (EuroEFE).- La independencia de RTVE y de TV3 enfrentó este martes a los eurodiputados de PP, Vox y Se Acabó la Fiesta con el representante del PSOE en la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, donde se volvió a debatir sobre la neutralidad y pluralismo de ambas cadenas ocho años después de que esta cuestión llegase por primera vez a la Eurocámara.
«RTVE sigue arrastrando graves problemas de independencia, neutralidad y pluralidad. Creemos firmemente que esto debería preocupar también a este Parlamento Europeo. Queremos una RTVE verdaderamente independiente, con audiencia, pero siempre de servicio público y calidad para la ciudadanía, que no dependa del Gobierno de turno, sino del compromiso democrático de todos», dijo el presidente del Consejo de Informativos de RTVE, Óscar Nieto.
Nieto expuso ante los eurodiputados la decisión del Gobierno a finales de 2024 para reducir el consenso parlamentario necesario para elegir la presidencia y el Consejo de Administración de RTVE, los ataques que recibe el Consejo de Informativos y las «malas épocas bajo distintos gobiernos del PSOE y del PP» que ha vivido RTVE como ente público.
«Determinados medios nos han acusado simultáneamente de ser rojos y fachas», ejemplificó.
Además, denunció «una programación cada vez más cargada de contenidos de actualidad informativa y política, producidos en su mayoría por empresas externas» que introducen «un sesgo político evidente y se alejan de los principios deontológicos y normativos que deberían regir RTVE».
TV3
Sobre la situación de TV3 se pronunció por su parte el exdiputado del PP en el Parlament catalán, Sergio Santamaría, que criticó que «Europa» se haya «desentendido» de la situación en el ente catalán ocho años después de que la queja se planteara al Parlamento Europeo por primera vez y que TV3 «sigue haciendo de las suyas con especial intensidad».
«En Cataluña, el sanchismo lo ha corrompido todo y, en lugar de reiniciar o de cerrar la Corporación Catalana (de Medios Audiovisuales, CCMA), ha ahondado en su radicalización sibilinamente y en su descomposición. Siguen permitiendo que las productoras de los popes separatistas que viven del insulto, del desprecio y del odio a todo lo que huela a España en Cataluña lo practiquen de forma compulsiva», lamentó.
Entre los eurodiputados, el socialista José Cepeda defendió que España «no tiene ningún problema con los medios de comunicación públicos» y señaló al «incremento de las audiencias» como prueba de que la pluralidad de RTVE «no está en tela de juicio», situación que contrastó con Telemadrid.

A la contra se pronunció la popular Elena Nevado, que criticó que el Gobierno ha convertido a TVE «en TelePedro con un engranaje y una maquinaria de propaganda sanchista» en la que «se tramita a diario el argumentario que procede de Moncloa a través de informativos externalizados».
También desde Vox, Juan Carlos Girauta apuntó a una parrilla «llena de programas de producción externa que se presentan como programas informativos y que en realidad son unas piezas dedicadas exclusivamente a atacar a la oposición (…) como solo sucedería en un régimen totalitario».
«La única diferencia es que en los regímenes totalitarios no hay oposición. Y a lo mejor ese es el sueño húmedo del señor Sánchez», dijo Girauta, que añadió además que el caso de TV3 es «aún peor» y señaló que propondrá una misión parlamentaria europea a Cataluña para investigar la «atrocidad» de la cadena contra «la parte de la ciudadanía que no comparte sus tesis separatistas».
El líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, reclamó por su parte «auditorías independientes y mecanismos reales de responsabilidad» para los medios públicos españoles y dijo que no le han «invitado o entrevistado» en el último año y medio pese a obtener tres escaños en las elecciones europeas.
«Cuando el PP y Vox hablan aquí sobre la politización de las cadenas, estoy tan de acuerdo con su crítica que se la podría devolver a ellos. ¿Qué se hace si no con el Partido Popular y Vox en Canal Sur? ¿O qué es Telemadrid?», cuestionó.










