El nuevo primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, 'trumpista' y líder del movimiento populista ANO, el pasado 12 de noviembre en Praga. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

El ‘trumpista’ Babis vuelve al poder en la República Checa y reclama austeridad en la UE

Gustavo Monge |

Praga (EuroEFE).- El magnate Andrej Babis, un declarado admirador de Donald Trump, volvió este martes a ocupar la jefatura del Gobierno en República Checa, esta vez en coalición con dos formaciones eurocríticas, y se estrenó con una petición a la Unión Europea (UE) de más medidas de austeridad.

Babis, una de las personas más ricas de la República Checa, fue confirmado este martes como primer ministro, un cargo que ya ocupó entre 2017 y 2021, tras la victoria en las legislativas de octubre de su partido, el populista ANO, y después de prometer desvincularse de su empresa.

“Prometo a todos los ciudadanos que lucharé por sus intereses, no solo en casa, sino en todo el mundo”, dijo Babis tras recibir el nombramiento del presidente checo, el exgeneral Petr Pavel, en un acto celebrado en el Castillo de Praga, sede presidencial del país.

Alineado con Orbán

El nuevo primer ministro checo, Andrej Babis, el pasado 17 de noviembre durante un acto en Praga.
El nuevo primer ministro checo, Andrej Babis, el pasado 17 de noviembre durante un acto en Praga. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

El regreso del primer ministro, de 71 años y que se declara abiertamente «trumpista», puede alinear a Praga con las posiciones prorrusas y eurocríticas del gobierno húngaro, encabezado por el ultranacionalista Viktor Orbán, al que considera su aliado.

Su partido, ‘Acción de Ciudadanos Descontentos’ (ANO), ha cerrado un acuerdo de coalición con dos formaciones que rechazan el Pacto Verde Europeo y el acuerdo migratorio de la UE.

Con respecto a Ucrania, Babis ha prometido reducir el apoyo militar al país atacado por Rusia, y este mismo martes puso en duda las ayudas comunitarias a Kiev.

Todo apunta a que el nuevo Ejecutivo se inclinará por seguir los pasos de los Gobiernos de Eslovaquia y Hungría, claramente contrarios a armar a Kiev y a usar los activos rusos congelados para financiar su defensa.

Pragmático y oportunista, no se espera que Babis cuestione la adhesión de su país a la OTAN y a la UE, pero sí se opone a la introducción del euro en República Checa.

En julio de 2024 fue uno de los fundadores del grupo ‘Patriotas por Europa’ en el Parlamento Europeo, al que pertenecen formaciones ultranacionalistas como el Fidesz de Orbán, el francés RN de Marine Le Pen, el español VOX de Santiago Abascal o el austríaco FPÖ.

Foco en la austeridad y los precios de energía

En su primera comparecencia pública este martes, Babis pidió más medidas de austeridad de parte de la UE, al recalcar que el bloque «tiene grandes posibilidades de ahorro».

El milmillonario justificó esas medidas por «las grandes necesidades» de los socios comunitarios, después de que Bruselas hiciera recientemente una propuesta presupuestaria de 2 billones de euros para el próximo marco financiero plurianual (2028-2034).

Babis se refirió, sin dar más detalles, a un informe realizado por el miembro checo del Tribunal de Cuentas Europeo en Luxemburgo, donde se habla de medidas de austeridad.

El nuevo presupuesto comunitario pone énfasis en las transiciones digital y verde, la autonomía estratégica, la defensa, la innovación, la cohesión y nuevas fuentes de ingresos.

Babis, quien prometió este martes que su Gobierno será «activo» en Bruselas, considera que lo propuesto por la Comisión no será suficiente.

«La UE, al igual que este gobierno (checo saliente), se ocupa sobre todo de los gastos y poco de los ingresos, y ahí hay grandes fugas«, señaló.

En concreto, el flamante líder checo se refirió a «la evasión del IVA y de aranceles».

Babis expresó su deseo de hablar más a nivel europeo de la «perspectiva energética», en alusión a los altos precios energéticos en Europa desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Un mes para desvincularse de su empresa

Vista del logotipo de la empresa agroindustrial y química Agrofert, en Praga, en una imagen de archivo del 19 de octubre de 2017. EFE/ Martin Divisek

El presidente checo Pavl había condicionado el nombramiento de Babis a que ese magnate, propietario único del holding agroindustrial ‘Agrofert‘, que recibe subvenciones millonarias de los fondos de la Unión Europea (UE) y del presupuesto checo, tome medidas para no incurrir en conflicto de interés.

Tras prometer que creará un esquema que convenza tanto a la Comisión Europea como a la jefatura del Estado, para seguir obteniendo financiación pública, Babis dispone de 30 días, a partir de este martes, para desvincularse de Agrofert.

La semana pasada presentó un plan que incluye la transferencia de su holding, que al ser el principal conglomerado agroindustrial del país emplea casi 40.000 personas y tiene un valor de mercado de unos 4.000 millones de euros, a un fondo independiente (‘blind trust’).

Durante anteriores pasos por el Ejecutivo, como ministro de Finanzas o primer ministro, Babis aparcó su holding en fondos fiduciarios, pero una auditoría de la Comisión Europea concluyó que el magnate influyó tanto de forma «directa» como «indirecta» sobre aquellos.

Al no estar el ‘blind trust’ regulado en la República Checa, Babis puede constituirlo en otro país, lo que ha levantado resquemores sobre dónde pagará impuestos.

La sombra de un presunto fraude con fondos europeos

El líder del movimiento populista checo ANO, Andrej Babis (c)
El líder del movimiento populista checo ANO, Andrej Babis (c), durante su discurso de la noche electoral el pasado 4 de octubre en Praga. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

Nacido en 1954 en Bratislava en el seno de una familia bien situada y conectada con la entonces nomenclatura comunista, Babis pudo vivir, estudiar y trabajar en el exterior, antes de fundar Agrofert, tras el regreso a la democracia en 1989.

En 2011, cuando ya había acumulado una fortuna de varios miles de millones de euros, este ingeniero industrial entró en política con la fundación de ANO, una iniciativa cívica que pretendía luchar contra la corrupción y las elites políticas de entonces.

Babis fue vice primer ministro y ministro de Finanzas en una coalición entre ANO y el partido socialdemócrata CSSD, entre 2014 y 2017, antes de acceder a la jefatura del Gobierno en 2017, tras ganar su partido las elecciones por primera vez.

A principios de 2023, se postuló a la presidencia, pero fue derrotado rotundamente por Pavel, ahora uno de sus principales críticos y que ejercerá de contrapeso frente al magnate populista.

Babis ha sido investigado durante años, y absuelto en primera instancia, por presunto fraude con fondos europeos, y el Parlamento debe decidir si le levanta la inmunidad, como pide la Justicia, para volver a ser investigado en el mismo caso.

También el pasado del magnate ha estado rodeado de polémica, ya que documentos de la policía política checoslovaca (StB) del régimen comunista lo identifican como colaborador, bajo el alias de ‘Bures’.

El magnate, que habla alemán, francés e inglés con fluidez, se ha divorciado dos veces y tiene cuatro hijos.