Foto de archivo del nuevo director de la representación en España de la Comisión Europea, Daniel Calleja, el pasado 17 de marzo de 2025 durante una reunión en Bruselas.
Foto de archivo del nuevo director de la representación en España de la Comisión Europea, Daniel Calleja, el pasado 17 de marzo de 2025 durante una reunión en Bruselas. EFE/EPA/ALESSANDRO DI MEO

España incurre en «menos deuda» al renunciar al 72 % de préstamos europeos, recuerda la Comisión

Madrid (EuroEFE).- La decisión del Gobierno español de renunciar al 72,6 % de los préstamos asignados a España bajo el plan de recuperación de la Unión Europea (UE) puede suponer «oportunidades perdidas» para algunos proyectos, pero también implica incurrir en «menos deuda».

Así lo aseguró este miércoles el nuevo director de la representación en España de la Comisión Europea, Daniel Calleja, que se estrenó en ese puesto el pasado 1 de diciembre después de cinco años como director general del servicio jurídico del Ejecutivo comunitario.

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«Desde el punto de vista de la cancelación, son probablemente oportunidades perdidas para proyectos que podrían haberse realizado. Desde el punto de vista presupuestario, es menos deuda«, dijo Calleja durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum.

El Gobierno español aprobó este martes una nueva adenda al plan de recuperación que implica renunciar al 72,6 % de los préstamos asignados a España, al tiempo que busca garantizar que se ejecuten todas las transferencias pendientes, de 24.800 millones.

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha justificado la decisión al asegurar que esos créditos se están financiando en los mercados a costes inferiores a los establecidos para los préstamos europeos, con lo que solo se van a pedir 22.800 millones de euros de los 83.200 asignados a España por Bruselas.

Dificultades parlamentarias

Cuerpo ha defendido que eso implicará una menor carga administrativa y una mayor flexibilidad, y el nuevo jefe de la representación de Bruselas en Madrid aseguró este miércoles que se trata de una «decisión soberana» de España que la Comisión Europea respeta.

Calleja afirmó, no obstante, que esa decisión «se debe a que había también dificultad en la aprobación parlamentaria de algunas de las reformas» que iban vinculadas a esos préstamos, porque éstos solo se reciben a medida que los países se comprometen a cumplir ciertos hitos.

Recordó que el plazo para recibir esos fondos se acaba al finalizar 2026, por lo que «los plazos son muy perentorios» y sería difícil, aunque «no imposible», cambiar de rumbo y acceder a esos préstamos a los que ahora renuncia el Ejecutivo español.

El jurista subrayó, además, que «a partir de 2028″ tienen que empezar a devolverse esos préstamos bajo los fondos Next Generation de recuperación y resiliencia tras la pandemia, lo que presenta un desafío presupuestario para todos los países de la UE.

«El modelo europeo no tiene garantizada su viabilidad»

Durante su intervención, Calleja echó la vista atrás a los 40 años de España en la UE, que se cumplen el próximo 1 de enero, y defendió los múltiples beneficios que ha supuesto, aunque también recordó lo mucho que ha cambiado el panorama geopolítico desde entonces.

«El modelo europeo no tiene garantizada su viabilidad«, admitió Calleja, que justificó así el afán de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por impulsar la competitividad de la UE.

También pidió «no dar por muerta» la relación con Estados Unidos, pese a las críticas a la UE contenidas en la nueva estrategia de seguridad nacional del presidente estadounidense, Donald Trump.

«En ese documento, que se ha citado mucho, hay una frase muy importante que se omite, y es que dice que Europa sigue siendo estratégica y culturalmente vital para los Estados Unidos», recalcó.