El nuevo primer ministro checo, Andrej Babis (segundo por la izquierda, en la fila de abajo), y el presidente de la República Checa, Petr Pavel (c), con el nuevo ministro de Exteriores entre ellos (Petr Macinka), posan tras el nombramiento del Ejecutivo este lunes en Praga. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

El nuevo Gobierno ‘trumpista’ de República Checa: un euroescéptico en Exteriores y solo dos mujeres

Praga (EuroEFE).- El nuevo Gobierno de República Checa, encabezado por el magnate ‘trumpista’ Andrej Babis, fue nombrado este lunes, con un político eurocrítico y antiecologista como ministro de Asuntos Exteriores y con solo dos mujeres entre los 16 miembros del Ejecutivo.

Al nombrar el Gobierno, el presidente checo, Petr Pavel –un liberal que se ha convertido en uno de los mayores críticos de Babis- advirtió que vigilará cualquier posible deriva antidemocrática en el país e instó a actuar como socios «constructivos» de la Unión Europea (UE) y la OTAN.

«Debemos relacionarnos con estas instituciones con la máxima responsabilidad y ser más constructivos que negacionistas«, recalcó Pavel.

El Ejecutivo de coalición que lidera Babis, de 71 años y abiertamente ‘trumpista’, cuenta con solo dos mujeres -al frente de Finanzas y Desarrollo Regional- y con los Asuntos Exteriores a cargo de Petr Macinka, líder del eurocrítico y antiecologista ‘Motoristé sobe‘ (Motoristas Unidos), uno de los tres partidos gubernamentales.

El nuevo Gobierno, salido de los comicios legislativos de octubre, en los que Babis y su populista Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) se impusieron con el 34 % del voto, está respaldado por una mayoría parlamentaria de 108 escaños, de un total de 200.

Contra los pactos verde y migratorio de la UE

Ese tripartito asume ahora funciones con pleno derecho, si bien su programa de gobierno, que augura un giro en política exterior, con un acercamiento a las posturas eurocríticas del húngaro Viktor Orbán y el eslovaco Robert Fico, debe ser refrendado por el Parlamento, al que se someterá a votación el próximo 13 de enero.

La revisión del Pacto Verde Europeo (‘Green Deal’), con la revocación de muchas de sus medidas, así como el cuestionamiento de varios aspectos del pacto migratorio, figuraban en el programa electoral con el que Babis ganó las elecciones y que comparte con sus socios de coalición, los partidos eurocríticos ‘Libertad y Democracia Directa’ (SPD) y ‘Motoristas Unidos’.

En línea con los gobiernos de Hungría y Eslovaquia, República Checa aseguró que no financiará de forma directa ninguna ayuda militar a Ucrania y se ha opuesto al uso de fondos rusos congelados como garantía para ofrecer una línea de créditos a Kiev.

«Nosotros, la República Checa, necesitamos dinero para los ciudadanos checos, y no tenemos dinero para otros Estados«, señaló el sábado Babis, que se declara admirador del presidente estadounidense Donald Trump.

La advertencia del presidente

Este giro, tras cuatro años de legislatura de un bloque de centro derecha europeísta que hizo del respaldo a Ucrania una de sus banderas, es visto con recelo por el jefe de Estado, de tendencia liberal, que velará también por evitar un posible deterioro democrático.

«Debo enfatizar también que, como uno de los garantes de constitucionalidad, voy a dedicar gran atención a cómo, no sólo el Gobierno sino toda la dirección política del país, contribuyen al mantenimiento y construcción del principio, y las instituciones, de una nación democrática«, dijo Pavel, un exgeneral de la OTAN que fue elegido al frente del Estado por sufragio universal hace tres años.

El nuevo primer ministro checo, Andrej Babis (i), posa junto a su gabinete tras el nombramiento del Ejecutivo este lunes en el castillo de Praga. EFE/EPA/MARTIN DIVISEK

En concreto, Pavel aludió a la necesidad de supervisar la independencia de los medios de comunicación públicos -ahora que se debate un cambio en su sistema de financiación-, así como la de la judicatura, la fiscalía y los cuerpos de seguridad.

La razón, según el presidente, es que «son pilares en los que descansa el país y la confianza de la ciudadanía».

El nuevo Ejecutivo, que consta de 16 miembros, no tiene aún ministro de Medio Ambiente, para el que el tripartito propuso al controvertido Filip Turek, presidente honorífico de ‘Motoristas’, pero al que Pavel se resiste a nombrar por estar envuelto en un escándalo por antiguos mensajes en las redes sociales de contenido racista, homófobo y filonazi.

La policía checa ha abierto incluso una investigación por sospecha de incitación al odio debido a esos mensajes.