Bruselas / Pekín (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) confirmó este lunes que ha emitido directrices sobre los planes de precios mínimos para los vehículos eléctricos chinos que se importen en un futuro a la UE, aunque aún no hay señales claras sobre un posible levantamiento de los aranceles.
“El documento que hemos publicado tiene por objeto orientar a los exportadores chinos que estén considerando presentar ofertas de compromiso de precios para las exportaciones de vehículos eléctricos de batería a la UE, que actualmente están sujetos a derechos compensatorios”, indicó el portavoz comunitario Olof Gill durante la rueda de prensa diaria de la CE.
El portavoz dejó muy claro que el documento con las directrices “ofrece orientación, nada más”, cuando fue preguntado por si el documento implicaba que se había llegado a un acuerdo con China sobre los precios de los vehículos eléctricos importados desde allí a la Unión Europea.
Bruselas y Pekín llevan meses negociando compromisos de precios mínimos en los coches eléctricos chinos importados a la UE como posible «alternativa» a los aranceles impuestos por el bloque comunitario a los automóviles de batería del gigante asiático por subvenciones ilegales.
Gill recordó que, a principios de diciembre del año pasado, la Comisión inició una investigación de reconsideración provisional para examinar una oferta de compromiso de precios que había recibido.
Así, aseguró que Bruselas considera que “era el momento oportuno para publicar estas orientaciones adicionales, con el fin de que las futuras ofertas de compromiso, en caso de que se presenten, cuenten con un marco muy claro en el que deben elaborarse”.
Pekín celebra la medida

Horas antes, el Ministerio de Comercio de China había adelantado que la UE planeaba emitir directrices sobre los planes de precios mínimos para los vehículos eléctricos chinos.
En un comunicado, el ministerio explicó que las directrices establecen que cada oferta de compromiso de precios será evaluada «conforme a los mismos criterios jurídicos, de manera objetiva y justa, siguiendo el principio de no discriminación y de acuerdo con las normas pertinentes de la OMC (Organización Mundial del Comercio)».
«Ambas partes consideran necesario proporcionar orientaciones generales sobre compromisos de precios para los exportadores chinos que exporten vehículos eléctricos de batería para pasajeros a la UE, permitiéndoles así abordar las preocupaciones pertinentes de una manera más práctica, específica y coherente con las normas de la OMC», señaló el texto.
Para Pekín, la publicación de estas normas evidencia que tanto China como la UE «tienen la capacidad y la voluntad de resolver adecuadamente sus diferencias mediante el diálogo y la consulta», así como de «mantener la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro del sector automotriz de China, la UE y el mundo en general».
«Esto contribuye no solo a garantizar el desarrollo saludable de las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE, sino también a salvaguardar un orden comercial internacional basado en reglas», sentenció Comercio.
En octubre de 2024 entraron en vigor los aranceles de hasta el 35,3 % a la importación a la UE de vehículos eléctricos procedentes de China, aprobados por la Comisión Europea.
El Ejecutivo comunitario aplica tarifas del 35,3 % al fabricante chino SAIC (MG y Maxus, entre otras marcas), del 18,8 % a Geely y del 17 % a BYD, durante un máximo de cinco años.
El país asiático ha respondido con gravámenes sobre el brandy, la carne de cerdo y los lácteos europeos, aunque ambas partes han protagonizado un relativo acercamiento en los últimos meses, en especial tras la escalada arancelaria desatada por el presidente estadounidense, Donald Trump.


