Miles de personas se manifiestan este sábado, en Nuuk (Groenlandia), para denunciar los intentos de Estados Unidos de adquirir el territorio. EFE/ Julio Cesar Rivas

La UE se cansa de Trump y advierte ante nuevas escaladas

Antonio Hermosín Gandul |

Bruselas (EuroEFE).- Los países de la Unión Europea (UE) escenificaron su «unidad» y «firmeza» en apoyo a Dinamarca y Groenlandia tras la crisis con Estados Unidos, y advirtieron con represalias en caso de nueva escalada en unas relaciones transatlánticas que consideran dañadas por los vaivenes de Donald Trump.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete enviaron este mensaje en la cumbre convocada con urgencia el pasado fin de semana para abordar las amenazas lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra varios países europeos, tras reiterar su voluntad de tomar el control de la isla del Ártico perteneciente a Dinamarca.

La cita tuvo lugar al final de una semana de frenética actividad diplomática en diversos frentes, con la maquinaria europea a máximo rendimiento en Bruselas pararesponder a una crisis sin precedentes en las relaciones con Washington y una sucesión de contactos entre líderes y mensajes enviados desde el Foro de Davos (Suiza).

Desde allí, Trump dio marcha atrás en sus amenazas de emplear la fuerza militar y de recurrir de nuevo a los aranceles como medida de presión, y anunció un principio de acuerdo sobre la seguridad de Groenlandia con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que según dijo satisfacía a todas las partes.

Soberanía e integridad territorial innegociables

La UE mostró en la cumbre su voluntad de desempeñar «un papel más fuerte» en el Ártico, principalmente en cooperación con la OTAN y con base en sus «intereses compartidos», según dijo el presidente del Consejo Europeo, António Costa, al término de la reunión.

En la misma línea, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, dijo que los Veintisiete intensificarán sus inversiones y sus esfuerzos de seguridad en la región.

Costa, no obstante, advirtió que «solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre los asuntos relativos a Dinamarca y Groenlandia», y añadió que la UE «seguirá defendiendo sus intereses y se protegerá a sí misma y a sus Estados miembros» frente a «cualquier forma de coerción».

La UE «tiene el poder y las herramientas para hacerlo y lo hará si y cuando sea necesario», subrayó.

Los líderes participantes en la cumbre no hicieron alusión al preacuerdo alcanzado entre Rutte y Trump, cuyos detalles no se han hecho públicos. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reiteró antes de la cita que su país no puede negociar en torno a su propia soberanía y que cualquier acuerdo debe respetar la integridad territorial de Dinamarca y Groenlandia.

Prepararse para la próxima crisis

Los líderes europeos dieron la bienvenida a la desescalada por parte del mandatario republicano aunque señalaron la necesidad de blindarse ante futuras maniobras del mismo tipo, además de señalar la desconfianza creciente hacia su socio al otro lado del Atlántico.

La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, afirmó que la relación con Estados Unidos «ha sufrido un duro golpe» por las amenazas sobre Groenlandia y que eso «beneficia a Rusia y China».

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que la UE «seguirá vigilante» y utilizará los instrumentos de que dispone para responder si alguno de sus socios vuelve a ser presionado.

El mandatario francés subrayó que los acontecimientos de los últimos días han mostrado que «cuando Europa está unida, fuerte, y reacciona rápido, las cosas vuelven al orden y a la calma» y que «cuando es amenazada puede hacerse respetar».

El canciller austríaco, el conservador Christian Stocker, aseguró por su parte que la UE tiene que prepararse ante posibles nuevas crisis con EE. UU. en las que «se vuelva a amenazar a países individuales o a la Unión Europea», con medidas de política comercial o económica.

 En la misma línea, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, afirmó que aunque la escalada ha dañado la confianza entre los países europeos y Washington, «no hay nunca nada que no se pueda arreglar».

Las posibles represalias

«Seguiremos extremadamente vigilantes y listos para utilizar nuestros instrumentos si estuviéramos de nuevo bajo amenaza», advirtió Macron, quien volvió a comparecer con gafas de sol a causa de un derrame en un ojo.

El mandatario francés aludió así a las represalias a disposición de la UE que iban a estar hoy sobre la mesa de la reunión antes de que Trump retirara sus amenazas arancelarias, mientras que otros líderes apuntaron también al efecto disuasorio que estas medidas han podido tener.

En concreto, la UE barajaba aplicar aranceles contra Washington por valor de 93.000 millones de euros e incluso estrenar el instrumento anticoerción de la UE, también conocido como la «bazuca comercial».

«Se ha demostrado que la unidad y la determinación de la parte europea pueden tener efectivamente un efecto», afirmó el canciller alemán, Friedrich Merz.