Bruselas (EuroEFE).- Los ciudadanos de la Unión Europea son más pesimistas que optimistas sobre el futuro del mundo en su conjunto, pero mantienen la esperanza sobre la perspectiva de la UE, sus propios países o sus familias, según revela el Eurobarómetro publicado este miércoles por el Parlamento Europeo.
Es la primera vez que el Eurobarómetro pregunta la opinión sobre el futuro del planeta y, aunque las encuestas se produjeron durante el mes de noviembre de 2025 -antes del recrudecimiento de la retórica estadounidense sobre Groenlandia, por ejemplo-, los datos arrojan una mayoría (52 %) pesimista sobre el futuro del mundo frente a un 44 % optimista.
Por contra, un 57 % de los ciudadanos son optimistas sobre el futuro de la Unión Europea y de su propio país (frente a un 39 y 41 % de pesimistas, respectivamente), y hasta un 76 % es positivo sobre el futuro de su familia y de sí mismo.
Los españoles, en concreto, anotan datos similares a la media europea en cuanto a su perspectiva sobre el futuro del mundo y del bloque comunitario, pero tienen una visión peor del futuro de España (50 % de optimismo y 46 % de pesimismo) y mejor sobre su familia y ellos mismos (81 % de optimismo y 17 % de pesimismo).
Los españoles, inquietos sobre la seguridad de Europa
Por otro lado, los españoles están entre los europeos más preocupados por prácticamente todas las cuestiones relacionadas con la seguridad, desde los conflictos y guerras activos cerca de la Unión Europea (que inquieta a un 84 % de los españoles frente a un 79 % de los polacos o un 78 % de los finlandeses) hasta el terrorismo, donde el 80 % de los españoles preocupados sólo lo supera un 83 % de los italianos.
También sobrepasan la media europea en la intranquilidad por los ciberataques desde terceros países, los «flujos migratorios descontrolados», los desastres naturales agravados por el cambio climático, la dependencia de terceros países para su suministro energético o su defensa, la presencia de drones de países terceros en territorio europeo o los intentos externos de interferir en elecciones.
Lo mismo sucede con preguntas sobre la desinformación, las amenazas a la libertad de expresión, los discursos de odio, la polarización, los contenidos creados por inteligencia artificial o la protección de los datos personales en internet.
En respuesta a estas inquietudes, los españoles también son de los que más creen que el papel protector de la UE frente a las crisis mundiales y los riesgos de seguridad se debería volver más importante (79 % frente a 66 % de la media europea) y querrían un club comunitario más unido, con más medios y con una voz más fuerte en la escena global.
Por otro lado, los españoles son los únicos que mencionan la inversión en educación e investigación como una de las prioridades para reforzar la posición de la UE en el mundo, frente a 18 países que creen que el foco debería estar en la seguridad y defensa y ocho que piden más recursos a la competitividad e industria o a la independencia e infraestructuras energéticas.
A nivel comunitario, la imagen que los ciudadanos tienen de la Unión Europea y del Parlamento Europeo ha empeorado ligeramente respecto a la encuesta anterior, realizada en mayo de 2025, pero al mismo tiempo vuelve a remontar el porcentaje de personas que creen que la pertenencia de su país a la UE es positiva.


