Bruselas (EuroEFE).- El presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó este martes que la «misión» de la Unión Europea (UE) es defender un orden internacional basado en las reglas, ante los desafíos que plantean China, Estados Unidos y Rusia.
“Una realidad en la que Rusia viola la paz, China perturba el comercio y Estados Unidos desafía el orden internacional basado en normas. En esta nueva realidad, ¿cuál debería ser la misión de la Unión Europea? En primer lugar, debemos defender el orden internacional basado en normas”, declaró Costa durante una conferencia de embajadores de la UE.
Costa se pronunció así en el mismo foro donde en la víspera la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, afirmó que Europa «ya no puede ser la guardiana del orden del viejo mundo, de un mundo que ha desaparecido y que no volverá», y añadió que Europa ya no puede ceñirse sólo a esa estructura para defender sus intereses.
El político portugués insistió en que la UE tiene que “defender los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, tal y como se recoge en nuestros Tratados”.
“No se deben aceptar las violaciones del Derecho internacional, ya sea en Ucrania, Groenlandia, América Latina, África, Gaza u Oriente Medio. No se deben tolerar las violaciones de los derechos humanos, ya sea en Irán, Sudán o Afganistán”, agregó.
La ONU no puede ser sustituida
Costa abogó por una “política exterior multidimensional, colaborando activamente con la comunidad internacional para defender los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho internacional”.
Se refirió en concreto a que la ONU “debe reformarse pero no puede ser sustituida”, y a que «debe seguir siendo la piedra angular del sistema multilateral”.
En la misma conferencia, la presidenta de la Comisión Europea había pedido el lunes replantear las Naciones Unidas y, aunque consideró necesario un sistema de gobernanza mundial basado en normas, dijo que «cuando los formatos tradicionales resultan inoperantes», hay que encontrar «formas creativas de resolver las crisis más graves».
Diplomacia frente a bombas
“En tiempos de polarización y fragmentación en el mundo, la visión global de Europa es un verdadero activo estratégico”, indicó Costa, que mencionó como “claro ejemplo de autonomía y firme solidaridad europeas” la “rápida respuesta” de Grecia, Francia, Italia y España con el envío de fuerzas militares para proteger Chipre.
En la crisis de Irán, llamó a “todas las partes a que actúen con la máxima moderación y vuelvan a la mesa de negociaciones”, y dejó claro que “la libertad y los derechos humanos no se pueden conseguir con bombas” y que “solo el Derecho internacional los defiende”.
Además, consideró que Rusia se está beneficiando del desvío de capacidades militares a ese conflicto que, de otro modo, “podrían haberse enviado para apoyar a Ucrania”.


