La presidenta de Extremadura defiende una política comunitaria de cohesión que se adapte a los nuevos retos. En la imagen, La presidenta de Extremadura, María Guardiola, participa en la sesión plenaria del Comité de las Regiones, este miércoles en Bruselas (Bélgica). EFE/ Pablo Garrigós
La presidenta de Extremadura, María Guardiola, participa en la sesión plenaria del Comité de las Regiones, este miércoles en Bruselas (Bélgica). EFE/ Pablo Garrigós

La presidenta de Extremadura defiende una política comunitaria de cohesión que se adapte a los nuevos retos

Bruselas (EuroEFE).- La presidenta de Extremadura, María Guardiola, defendió este miércoles en Bruselas una política de cohesión comunitaria que se adapte a nuevos retos y «supere la falsa disyuntiva entre convergencia y competitividad», que consideró «términos complementarios».

Durante su intervención en el pleno del Comité de las Regiones (CdR), la mandataria extremeña, que fue ponente en un dictamen sobre los fondos de cohesión en el próximo presupuesto comunitario, los valoró como una expresión de solidaridad y una herramienta clave en la inversión» en las regiones y ciudades europeas.

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«Los resultados son claros, entre 2014 y 2020 estos fondos movilizaron 250.000 millones de euros, apoyaron a más de dos millones y medio de pymes y contribuyeron a crear más de 370.000 empleos», dijo Guardiola, quien añadió que es necesario «adaptar, modernizar, simplificar y flexibilizar esta política sin perder sus principios de gestión compartida».

También sostuvo que las regiones europeas no pueden «aceptar recortes que pongan en riesgo su continuidad», y mostró su preocupación por una hipotética pérdida «de especificidad y seguridad jurídica», por lo que defendió «asignaciones presupuestarias específicas (…) que garanticen estabilidad y previsibilidad».

La propuesta de la Comisión Europea de cara al presupuesto de la UE 2028-2034 pasa por centralizar programas como los fondos de cohesión o la Política Agraria común, con el objetivo de dar más margen a los Estados miembro a la hora de asignar estos fondos, algo a lo que las regiones europeas se oponen.

Asimismo, pidió «integrar los retos económicos, sociales y demográficos con especial atención a la sostenibilidad, la eficiencia energética y el apoyo a las zonas rurales y en transición industrial».

Murcia y Cataluña

El presidente de la Región de Murcia, Fernando López-Miras, se expresó en el mismo sentido y señaló que la implicación de las regiones «no puede quedarse en una mera declaración de principios».

«Los reglamentos deben garantizar una participación estructurada, efectiva y permanente de las regiones, tanto en la definición de prioridades como en los mecanismos de seguimiento, evaluación y control», dijo López-Miras, que insistió en «velar por la máxima eficacia de la inversión europea».

Por su parte, el consejero catalán de Unión Europea y Acción Exterior, Jaume Duch, manifestó que los gobiernos deben estar «en el centro del diseño de los programas y no en la periferia de la implementación», y añadió que «una política diseñada lejos de los territorios difícilmente puede transformarlos».

«Si Europa quiere ser creíble cuando habla de subsidiariedad, también debe serlo cuando distribuye los recursos», apuntó.