Zagreb (EuroEFE).- El líder opositor Janez Jansa, un derechista admirador del presidente estadounidense, Donald Trump, ha reunido el apoyo parlamentario que necesita para asumir, por cuarta vez, la jefatura del Gobierno de Eslovenia, informó la agencia local STA.
La candidatura oficial de Jansa fue presentada este martes al Parlamento por un grupo de diputados de su Partido Demócrata Esloveno (SDS) con un apoyo de 48 legisladores que firmaron el documento, 2 más del límite mínimo exigido, según confirmaron a la citada agencia fuentes del hemiciclo.
El SDS, que en las elecciones del pasado 22 de marzo perdió por un escaso margen frente al progresista Movimiento Libertad (GS) del primer ministro saliente, Robert Golob, cerró el lunes un acuerdo de coalición con dos formaciones de centroderecha
Jansa anunció anoche que su formación alcanzó un acuerdo con la alianza democristiana NSi-SLS-Fokus y con la formación de centroderecha Demócratas sobre la futura coalición, aunque el pacto se firmará probablemente a finales de la semana, mientras que el pequeño partido prorruso Resni.ca lo apoyará sin entrar en el Ejecutivo.
Dados los plazos legales, el Parlamento podría votar el viernes sobre la candidatura de Jansa a primer ministro, que encabezó ya tres Ejecutivos (2004–2008, 2012–2013 y 2020–2022).
Nacionalista y eurocrítico
El político nacionalista y eurocrítico de 67 años, alineado con el ex primer ministro húngaro Viktor Orbán y con buenas relaciones con el jefe del Gobierno israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que las cuatro prioridades de la coalición serán «la lucha contra la corrupción, la descentralización, la desburocratización y el éxito de Eslovenia».
El saliente primer ministro progresista Golob, aunque ganó las elecciones legislativas de marzo y logró 29 escaños, frente a los 28 de la formación de Jansa, no sumó los aliados suficientes para formar una coalición con mayoría parlamentaria.
El programa de la formación de Jansa incluye entre sus prioridades la reducción de impuestos y la creación de un Estado más eficiente mediante la reducción de la burocracia.
El líder derechista ha criticado en varias ocasiones el gasto del Gobierno de Golob y ha prometido defender la «familia tradicional» y «cerrar el grifo» de la financiación pública a las ONG, a las que acusa de actuar con una agenda política.
También ha cuestionado el reconocimiento por parte de Eslovenia del Estado palestino en 2024 y ha defendido la ofensiva israelí en Gaza, calificada como «genocidio» por el Ejecutivo saliente.









