Estrasburgo (Francia)(EuroEFE).- El Parlamento Europeo logró este jueves sacar adelante un texto sobre Ceuta en el que habla de una ciudad «invadida» tras la entrada masiva de migrantes en julio, una resolución apoyada por la derecha y ultraderecha parlamentarias que también reclama a Rabat asumir su responsabilidad y afea su cuestionamiento de la soberanía española de Ceuta.
Por 339 votos a favor, 225 en contra y trece abstenciones, la Eurocámara «condena los cruces ilegales masivos a Ceuta desde Marruecos, por tierra y por mar, y la instrumentalización de la migración irregular como herramienta de guerra híbrida contra la integridad territorial» de España.
También expresa su solidaridad y apoyo al pueblo ceutí, de quienes dice que «siguen afrontando una crisis sin precedentes con una responsabilidad, una serenidad y una resiliencia extraordinarias».
Además, al tiempo que lamentan los 141 fallecidos en el cruce, los eurodiputados señalan que «estas muertes podrían haberse evitado si se hubieran tomado las medidas necesarias por ambas partes para detener el cruce ilegal antes de que se produjera».
El texto aprobado este jueves tras una compleja sesión de voto con más de 80 enmiendas de seis grupos parlamentarios fue redactado por el Partido Popular Europeo después de que ninguno de los grupos que pueden conformar una mayoría (esto es, el PPE con su izquierda o el PPE con su derecha) lograran pactar una resolución conjunta.
El Parlamento Europeo condena los cruces irregulares masivos a Ceuta y reclama más apoyo de la Unión Europea, cooperación con Marruecos y el retorno de quienes no tienen derecho a permanecer en territorio comunitario.
— Parlamento Europeo en España (@Europarl_ES) September 17, 2026
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Finalmente y gracias a las enmiendas incorporadas, el texto ha salido adelante con el apoyo de populares, ultraconservadores, extrema derecha, soberanistas y la mitad del grupo liberal, mientras que socialdemócratas, verdes, izquierda y la otra mitad de la bancada liberal votaron en contra.
La referencia a Ceuta como ciudad invadida figura en la exposición de hechos previa a la resolución, como contexto que se considera relevante, y dice que «Ceuta, con una población residente de aproximadamente 84 500 habitantes, ha sido invadida y ha visto cómo sus instalaciones de acogida, sus servicios sanitarios y sus infraestructuras han quedado al borde del colapso».
«Aún no se ha recuperado la normalidad; los residentes, los trabajadores y las empresas siguen sufriendo consecuencias duraderas, el orden público y la seguridad siguen en peligro y los niños vuelven al colegio bajo escolta armada, lo que demuestra que la situación dista mucho de haberse resuelto», apuntan.
Enmiendas
La enmienda clave para asegurar que el texto podía recibir el apoyo de los Patriotas por Europa (familia de Vox) se ha votado dividida en tres partes de las que han prosperado dos: pedir que Bruselas pueda suspender desembolsos y recuperar fondos de terceros países ante «falta de cooperación o cuando estén en juego los intereses de la Unión o de los Estados miembros» y un marco más estricto para regular estos fondos.
Aunque han decaído el resto de enmiendas de este partido, como el reclamo a Bruselas de que cortase inmediatamente la financiación a Marruecos hasta que se resolviera la crisis, Vox veía clave la referencia a suspender pagos a países que no cooperan o ponen en jaque los intereses europeos y ha dado su apoyo al conjunto.
Esta idea también queda recogida en otra enmienda del grupo ultraconservador, que apunta a que «el acceso preferente al mercado de la Unión, la financiación de la UE y la cooperación estratégica debe estar condicionado a una cooperación eficaz» y «el pleno respeto de la integridad territorial de los Estados miembros».
También vía enmiendas ha entrado en el texto una petición a la Comisión Europea para que, con el apoyo de la diplomacia comunitaria y las autoridades nacionales y la información «pertinente de fuentes policiales y de inteligencia de España y de la Unión», analicen «las circunstancias que rodean los sucesos de los días 30 y 31 de julio de 2026, en particular la posible facilitación, inacción deliberada o participación de agentes estatales y no estatales».
Respecto a la regularización masiva, el texto original de los populares ya afeaba a España adoptar este tipo de medidas «sin tener en cuenta su impacto en otros Estados miembros, en el espacio Schengen y en la UE», a lo que los ultraconservadores han sumado que «genera un efecto llamada y transmite el mensaje equivocado a posibles migrantes y a redes delictivas».
Esa misma enmienda «pide a la Comisión que analice, en cooperación con los Estados miembros, la posible repercusión transfronteriza de los procesos nacionales de regularización masiva en los desplazamientos secundarios y el funcionamiento y la seguridad del espacio Schengen».
Restablecer la normalidad en Ceuta
Los eurodiputados también piden a España a que adopte todas las medidas necesarias para restablecer la normalidad en Ceuta, a que use los 114,7 millones de euros concedidos por Bruselas para acelerar los retornos, entre otras cosas, y que elabore una propuesta para solicitar otros mecanismos financieros europeos «para reforzar la seguridad, la estabilidad y el desarrollo de las ciudades de Ceuta y Melilla».
Y a Marruecos, por su parte, le advierten de que «cualquier declaración que ponga en tela de juicio la soberanía española es inaceptable e incompatible con las obligaciones de un país socio».










