El norte de la UE sigue reclamando fuertes recortes y rechaza la deuda que defiende España. En la imagen, La ministra sueca de Asuntos Europeos, Jessica Rosencrantz (i), este martes en Bruselas, Bélgica. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
La ministra sueca de Asuntos Europeos, Jessica Rosencrantz (i), este martes en Bruselas, Bélgica. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

El norte de la UE sigue reclamando fuertes recortes y rechaza la deuda que defiende España

Bruselas (EuroEFE).- Alemania, Países Bajos, Austria y los países nórdicos insistieron este martes en recortar en «varios cientos de miles de millones de euros» el presupuesto de la Unión Europea y rechazaron una vez más nuevas emisiones conjuntas de deuda como proponen España o Francia.

Los responsables de Asuntos Europeos de estos países, que componen el grupo conocido como los ‘frugales’, coordinaron este mensaje en una reunión que sirvió para retomar unas conversaciones que entran ahora en su fase decisiva puesto que el objetivo es llegar a un acuerdo antes de que acabe el año.

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La cita sirvió para dejar patente una vez más la profunda división entre los socios más ricos del bloque y los autodenominados ‘amigos de la cohesión’, una veintena de países, entre los que se encuentra España, que defienden una dotación sólida y suficiente para los fondos regionales y agrícolas.

«El presupuesto planteado debe reducirse sustancialmente, ahora no estamos ni cerca de una zona de aterrizaje. Serán necesarios recortes de varios cientos de miles de millones de euros en todos los capítulos», avanzó la sueca Jessica Rosencrantz.

La necesidad de recortes fue remarcada también por los ministros de Finlandia, Dinamarca, Países Bajos, Austria y Alemania, cuyo representante, Gunter Krichbaum, abogó por «liberar inversiones de políticas tradicionales», en referencia a la PAC y Cohesión, para enfocar los fondos en prioridades como la competitividad, la seguridad y la defensa o la descarbonización.

Todos estos países rechazan también que se contemplen nuevas emisiones de deuda común para financiar los numerosos gastos que deben afrontar las próximas cuentas comunitarias, al tiempo que se niegan a tener que aumentar su contribución al presupuesto.

Esta postura choca de plano con la de los ‘amigos de la cohesión’: países como Polonia, Portugal o Grecia rechazaron que se reduzca el presupuesto a costa de las partidas agrícolas y regionales, una idea que también enfatizó España.

España, a favor de deuda común

«Son también una inversión en competitividad», dijo en el debate público el secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, quien añadió que la propuesta inicial de la Comisión Europea para estos programas ya era «el mínimo» y recordó que España aboga también por crear un «fondo europeo de adaptación al cambio climático» financiado por un «gravamen europeo permanente sobre los beneficios al sector del petróleo y el gas».

Sampedro defendió también que la UE se dote de nuevos mecanismos de deuda conjunta y acometa un pago «gradual» de los pasivos derivados del fondo de recuperación, en línea con la reciente propuesta del vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, para suavizar el pago de intereses.

«No tiene sentido que estemos de acuerdo en endeudarnos para cuestiones muy importantes como el apoyo a Ucrania o en materia de seguridad y defensa y endeudarnos para otras prioridades europeas sea un tabú», expresó.

En esta línea, sugirió un «nuevo» programa Next Generation EU «para poder responder a situaciones de emergencia de forma ágil y solidaria» y que los países puedan «solicitar préstamos (…) al menos hasta 2032 sin limitar los ámbitos de aplicación».

Nuevas fuentes de ingresos

La reunión también sirvió para conocer las posiciones de los países sobre la introducción de nuevas fuentes de ingresos o «recursos propios» de la UE, el otro gran pilar de las conversaciones y que también genera división en las capitales.

Sobre la mesa están cinco propuestas de la Comisión Europea y otras tres planteadas por el Parlamento Europeo, pero ninguna cuenta con el apoyo unánime necesario para sacar adelante cualquier impuesto a nivel comunitario.

Sobre esta cuestión puso el acento el ministro francés, Benjamin Haddad, quien enfatizó que París ve «indispensable» un acuerdo sobre nuevas fuentes de financiación o, si no, los «recortes masivos» que piden los ‘frugales’ tendrán que acometerse en el nuevo Fondo de Competitividad y no en PAC o Cohesión.

Ministro francés Benjamin Haddad ve indispensable un acuerdo sobre nuevas fuentes de financiación. En la imagen, El ministro francés delegado para Europa, Benjamin Haddad, durante una reunión en Bruselas, Bélgica, este martes.  EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
El ministro francés delegado para Europa, Benjamin Haddad, durante una reunión en Bruselas, Bélgica, este martes. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Objetivo: diciembre

El objetivo de los Estados miembros es alcanzar un acuerdo en la cumbre de líderes de diciembre, pero los jefes de Estado y de Gobierno abordarán el futuro presupuesto de la UE al menos una vez más antes de esa fecha.

La próxima cita está prevista en la cumbre del 15 y 16 de octubre, fecha para la cual Irlanda presentará un nuevo borrador presupuestario en calidad de presidencia de turno de la UE. Además, está prevista una cumbre extraordinaria a finales de noviembre si las posiciones todavía siguen muy alejadas en esa fecha.