Los líderes de UE piden nuevas medidas de defensa comercial ante los desequilibrios con China. En la imagen, El presidente francés, Emmanuel Macron (i), habla con el canciller alemán, Friedrich Merz (d), durante una cumbre del Consejo Europeo este jueves en Bruselas, Bélgica. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET
El presidente francés, Emmanuel Macron (i), habla con el canciller alemán, Friedrich Merz (d), durante una cumbre del Consejo Europeo este jueves en Bruselas, Bélgica. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Los líderes de UE piden nuevas medidas de defensa comercial ante los desequilibrios con China

Enlace copiado

Bruselas (EuroEFE).- Los líderes de la Unión Europea (UE) abogaron este jueves por continuar el diálogo con países como China para reducir los desequilibrios en sus relaciones económicas, pero instaron también a desarrollar nuevos instrumentos de defensa comercial.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete celebraron un debate sobre los desequilibrios macroeconómicos globales y, de acuerdo a fuentes comunitarias, se mostraron favorables a que la Comisión Europea continúe las conversaciones con Pekín y otros países para lograr más resultados pero, también, a que prepare nuevas herramientas de salvaguardia y diversificación.

Banner WhatsApp

La idea es proseguir el diálogo con socios internacionales y, al mismo tiempo, desarrollar nuevas medidas de defensa comercial, indicaron diversas fuentes europeas sobre los debates de la primera jornada del Consejo Europeo, que concluirá el viernes.

Los líderes ya celebraron un primer debate estratégico sobre este asunto en su reunión de junio pasado y, entonces, apuntaron a esas dos vías de trabajo.

Desde entonces, se han conseguido acuerdos como el que cerró la semana pasada en Pekín el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, para reducir los aranceles que el gigante asiático aplica a productos como el aceite de oliva, el calzado o las piezas de coches.

El acuerdo con China

Los Estados miembros celebraron ese pacto, que además recortará a 350.000 unidades las exportaciones de vehículos chinos híbridos e híbridos enchufables -una cifra que crecerá gradualmente cada año-, pero lo consideraron un primer paso e insistieron en que hay que seguir dialogando para obtener más resultados, indicaron fuentes comunitarias.

Sin mencionar a China en el texto, los líderes esperan incluir en las conclusiones de esta cumbre que instan a la a Comisión seguir «manteniendo diálogos orientados a los resultados» con los socios internacionales, de acuerdo a un borrador.

Además, pedirán hacer «un uso eficaz de los instrumentos de la UE» y «ampliar, con carácter urgente, el conjunto de herramientas de la UE con nuevos instrumentos para abordar mejor estos desequilibrios».

En concreto, fuentes comunitarias apuntaron que los países esperan que la Comisión Europea avance en medidas de defensa y protección comercial en sectores tocados por prácticas desleales.

Empleo de instrumentos de defensa comercial

En sectores como los vehículos eléctricos, los químicos o la maquinaria, instaron a emplear sin demora los instrumentos de defensa comercial.

Francia y Alemania habían solicitado a la Comisión Europea nuevos instrumentos de protección frente a prácticas comerciales desleales, incluido un mecanismo de diversificación para limitar dependencias de determinados proveedores y un procedimiento de urgencia que permitiría, en casos extremos, excluir a terceros países del mercado único europeo.

Fuentes comunitarias destacaron el «cambio de dinámica» que supone que haya un frente común liderado por las dos mayores economías de la UE para dotarse de más escudos comerciales frente a China, y después de que Berlín optara tradicionalmente por una postura más cauta frente a Pekín.

Siguientes pasos

Se espera que en la próxima cumbre ordinaria de la UE, que tendrá lugar a mediados de diciembre, se debatan esos nuevos instrumentos, que las mismas fuentes definieron como «más afinados» de cara a corregir los desequilibrios comerciales con el gigante asiático que los ya existentes.

No obstante, algunos Estados miembros y el Ejecutivo comunitario han subrayado la necesidad de recurrir a herramientas ya existentes con el mismo fin en caso de que fuera necesario, antes que desarrollar otras más agresivas y cuyo uso podría resultar más complejo y derivar en una confrontación comercial abierta con China, precisamente lo que ambas partes vienen tratando de evitar con sus negociaciones.

Entre las medidas ya existentes destaca el instrumento anticoerción (ACI, de sus siglas en inglés), también conocido como ‘la bazuca comercial’ y que permite a Bruselas imponer aranceles o restricciones a la importación a un país que emplee coerción económica contra algún Estado miembro.