Acelerar la electrificación de la UE reduciría su vulnerabilidad geopolítica, según un estudio
Fotografía de la línea de alta tensión Lindoso (Portugal)-Cartelle (España) este lunes, en Lindoso (Portugal). EFE/ Lavandeira Jr

Acelerar la electrificación de la UE reduciría su vulnerabilidad geopolítica, según un estudio

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Bruselas (EuroEFE).- Acelerar la electrificación de la economía europea y sustituir los combustibles fósiles por energías renovables reduciría considerablemente la vulnerabilidad de la Unión Europea ante las crisis geopolíticas y permitiría recortar en dos tercios las importaciones de petróleo y gas de aquí a 2040, según un análisis del centro de pensamiento Strategic Perspectives.

«No hay una única fuente de energía que por sí misma pueda garantizar resiliencia. Pero el gas y el petróleo garantizan más exposición a ‘shocks’ de volatilidad», resumió este martes en una charla con la prensa el director de ese laboratorio de ideas, Neil Makaroff.

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El estudio, que analiza cinco escenarios de crisis, desde interrupciones del suministro hasta guerras convencionales, concluye que las renovables son «significativamente menos vulnerables a la inestabilidad geopolítica», según el analista energético Marin Gillot.

«En el escenario más grave, el suministro de petróleo de la UE está cinco veces más expuesto que la media de las renovables, mientras que el gas transportado por gasoducto está unas cuatro veces más expuesto», señala el documento.

Dependencia de terceros países

La ventaja de las renovables radica en que, una vez instaladas, pueden seguir produciendo electricidad sin necesidad de importar combustible de forma continua, aunque dependen de materias primas y componentes procedentes de terceros países, especialmente China.

Los autores proponen fijar un objetivo vinculante de electrificación del 46 % del consumo final de energía de la UE para 2040 y alcanzar al menos un 90 % de electricidad libre de combustibles fósiles en 2035, extendiendo la electrificación al transporte, la agricultura y la industria.

En este último ámbito, los analistas destacan que Europa ya fabrica dos tercios de las tecnologías necesarias para electrificar sus procesos industriales, pero consideran imprescindible revisar la fiscalidad energética para incentivar su adopción.

Aseguran que la Comisión Europea trabaja en esa dirección, aunque los impuestos son esencialmente competencia de los Estados miembros.

La electricidad soporta más impuestos que el gas

Según los expertos, la electricidad soporta de media el doble de impuestos y gravámenes que el gas en la UE, una diferencia que puede llegar a multiplicarse por cinco en países como Italia, lo que desincentiva la electrificación.

La directora ejecutiva de Strategic Perspectives, Linda Kalcher, también cuestionó las ayudas públicas que mantienen artificialmente bajos los precios de los combustibles fósiles y prolongan su dependencia, y citó el ejemplo de Alemania, con 4.000 millones de euros sólo este año para abaratar artificialmente el precio de la energía.

El informe también analiza la seguridad de las infraestructuras y advierte de que instalaciones concentradas, como centrales nucleares y grandes presas hidroeléctricas, son especialmente vulnerables a ataques físicos, mientras que las instalaciones renovables lo son menos, aunque las interconexiones eléctricas también pueden convertirse en puntos críticos.

Por ello, el estudio propone cartografiar esas vulnerabilidades a nivel comunitario y desarrollar soluciones específicas, como instalaciones de almacenamiento a ambos lados de las fronteras que permitan mantener el suministro ante una interrupción de las conexiones.

También propone reforzar la fabricación europea de tecnologías limpias, el reciclaje de minerales críticos y la autonomía energética de hospitales y otras infraestructuras esenciales.

Las recomendaciones llegan ante la revisión del marco europeo de seguridad energética que la Comisión Europea prepara para finales de este año o principios de 2027.