Pekín (EuroEFE).- El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, pidió este jueves a China que aproveche sus «estrechos vínculos con Rusia» para contribuir al fin de la guerra en Ucrania y defendió unas relaciones comerciales «equilibradas» entre Pekín y Europa.
«China es miembro permanente del Consejo de Seguridad y mantiene estrechos vínculos con Rusia. Trabajemos juntos para conseguir que Rusia detenga sus ataques y entable negociaciones serias», afirmó Steinmeier en un discurso en la Universidad de Pekín.
Steinmeier declaró: «Ya es hora. Después de casi cinco años de guerra, más que la Primera Guerra Mundial, después de cientos de miles de muertos, después de ataques diarios contra la calefacción, el agua y la electricidad, justo ahora que se acerca el invierno, la gente anhela el fin del sufrimiento».
El mandatario advirtió de que la invasión rusa «amenaza la seguridad de toda Europa» y recordó que los conflictos prolongados perjudican también los intereses económicos chinos, especialmente por sus efectos sobre las cadenas de suministro y el comercio internacional.
El presidente alemán también abogó por preservar el orden internacional basado en normas, cuya erosión consideró una amenaza para las grandes potencias y los países más pequeños.
Desde el estallido del conflicto, Pekín ha mantenido una postura ambigua desde la cual ha pedido protección para la soberanía de todos los países, en referencia a Ucrania, y atención para las «legítimas preocupaciones de seguridad», en referencia a Rusia.
El país asiático ha negado reiteradamente estar proporcionando apoyo a Rusia en sus operaciones en Ucrania.
Competencia «justa»
En el ámbito económico, Steinmeier aseguró que Europa no busca desvincularse de China, pero reclamó unas condiciones de competencia «justas» y advirtió de que la creciente autonomía económica china no debe traducirse en una mayor dependencia de otros países.
«No podemos permitir que Europa pierda su base industrial», afirmó, al lamentar las dificultades de acceso al mercado chino, las subvenciones estatales y las restricciones a la exportación de materias primas estratégicas.
Estas diferencias se producen entre crecientes desequilibrios comerciales, con un déficit alemán frente a China de 42.800 millones de euros entre enero y mayo, y de controversias entre Pekín y Bruselas por las prácticas industriales chinas y las medidas de defensa comercial europeas.
Steinmeier pronunció estas palabras durante una visita de Estado de seis días que culminará con reuniones previstas este viernes con el presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Qiang.
El viaje coincide con una gira asiática del canciller alemán, Friedrich Merz, por Singapur, Japón y Corea del Sur, destinada a diversificar las alianzas económicas y de seguridad de Berlín ante crecientes tensiones comerciales con Pekín.










