Praga (EuroEFE).- El primer ministro de Hungría, el conservador Peter Magyar, afirmó este jueves que considera que el cambio político en la UE tras la crisis migratoria en Ceuta facilitará un acuerdo para que Bruselas levante la multa de un millón de euros diarios impuesta en 2024 por incumplir la normativa comunitaria de asilo y migración.
«Han cambiado muchas cosas: la situación política ha cambiado, sobre todo después de Ceuta. También el marco jurídico ha cambiado», dijo Magyar en una rueda de prensa tras una reunión conjunta de los Ejecutivos checo y húngaro en Praga.
Budapest recibió una multa del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en 2024 por no cumplir con una sentencia anterior, de 2020, que le exigía respetar el derecho comunitario sobre los procedimientos de concesión de protección internacional y de retorno de los nacionales de terceros países en situación irregular.
La Comisión Europea presentó esta semana su propuesta de reforma de la agencia de fronteras y costas Frontex, con el foco puesto en aumentar su capacidad operativa, digitalizar los retornos y con la lección aprendida de lo sucedido a finales de julio en la ciudad autónoma española de Ceuta.
El Gobierno de España estimó en unas 72.000 las personas que accedieron irregularmente a Ceuta entre el 30 y el 31 de julio.
«Hungría llegará a un acuerdo con las instituciones europeas, esperamos que sea lo antes posible, pero en todo caso en este mismo año», aseguró el primer ministro húngaro, cuyo Ejecutivo no ha dotado ninguna partida para esta multa en el presupuesto del 2027.
La multa le fue impuesta a Hungría mientras gobernaba el ultranacionalista Viktor Orbán, quien llegó a decir que prefería pagarla a aceptar la llegada de inmigrantes.
«Nos puede ayudar el hecho de que muchos países defienden los mismos principios y aplican la misma política, incluso algunos que antes no los hacían en absoluto en materia de inmigración ilegal», añadió el primer ministro, cuya victoria electoral del pasado abril acabó con 16 años de gobiernos de Orbán.
«Es absurdo que Hungría tenga que pagar una multa de un millón de euros al día por hacer lo que hoy practican numerosos países, pero con un retraso de diez años», dijo por su parte el primer ministro checo, el populista Andrej Babis, que reiteró su apoyo a Magyar en esta cuestión.










