Bruselas (EuroEFE).- Tras más de 25 años de negociaciones, la parte comercial del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur entrará en vigor de forma provisional el próximo 1 de mayo, según anunció este lunes la Comisión Europea.
¿Por qué el 1 de mayo?
Una vez concluida la firma y ratificación del acuerdo tanto por la Comisión Europea como por cada país del Mercosur que participa en el mismo (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), para que el tratado comercial empezase a aplicarse provisionalmente debían completar un procedimiento formal que incluía el intercambio de notas diplomáticas.
Bruselas anunció que la UE ha notificado este mismo lunes a los países del Mercosur el llamado «instrumento de aplicación provisional del Acuerdo Comercial Provisional».
Formal notification: A key step in proving our credibility as a trading partner. Now we must turn the 🇪🇺 @mercosur deal into real outcomes, boosting trade, growth, jobs. Provisional application from May gets us moving while we complete democratic steps. 👉 https://t.co/epHGJDQGaE pic.twitter.com/h43fmVKxFn
— Maroš Šefčovič🇪🇺 (@MarosSefcovic) March 23, 2026
Con el envío de su «nota verbal» a Paraguay, que actúa como depositario del bloque sudamericano, la Comisión ha dado el último paso necesario para la aplicación del acuerdo.
Una vez completado ese intercambio -cada país debe enviar su propia comunicación a la CE-, el acuerdo puede empezar a aplicarse entre la UE y cada país del Mercosur a partir del primer día del segundo mes posterior a la notificación correspondiente.
Así, el acuerdo comercial entrará en vigor a partir del 1 de mayo entre la UE y todos los países del Mercosur que hayan completado sus procedimientos de ratificación y lo hayan notificado a la UE antes de finales de marzo. Argentina, Brasil y Uruguay ya lo han hecho, mientras que Paraguay ha ratificado recientemente el acuerdo y la CE espera que envíe su notificación en breve.
¿Por qué es provisional?
La UE y el Mercosur han negociado un acuerdo de asociación que, además del libre comercio, contempla reforzar la cooperación y el diálogo político. En cambio, la política comercial es una competencia comunitaria, y para que esa parte del pacto entrara en vigor lo antes posible, la Comisión la planteó en forma de «acuerdo comercial provisional».
La entrada en vigor plena del tratado comercial, sin embargo, dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo. Antes de pronunciarse, la Eurocámara espera un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios.
En enero pasado, los extremos del espectro político del Parlamento Europeo, desde la ultraderecha de Patriotas y la Europa de Naciones Soberanas hasta la Izquierda y los Verdes, junto a un puñado de diputados de centro, lograron remitir el acuerdo a la justicia europea y paralizar por el momento el proceso de ratificación del texto en la Eurocámara.
Por lo que respecta al conjunto del acuerdo de asociación, que incluye además las disposiciones políticas y de cooperación, será necesario que se pronuncien los parlamentos de los Veintisiete, un último paso que puede llevar años.
¿Qué implica el acuerdo?
La aplicación provisional garantiza la eliminación de los aranceles sobre determinados productos «desde el primer día», recordó la Comisión, que agregó que los sectores sensibles de la economía de la UE «están plenamente protegidos por sólidas salvaguardias», impulsadas fundamentalmente por las reticencias de Francia sobre el impacto del tratado.
El acuerdo abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en cerca de 19 billones de euros (unos 22 billones de dólares).
En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90 % de las exportaciones del bloque suramericano ingresen en el mercado europeo sin pagar aranceles.
Incluye compromisos en áreas como inversión, compras públicas, normas sanitarias y cooperación reguladora, y permitirá crear cadenas de suministro más resilientes y fiables, «lo cual resulta crucial, en particular, para garantizar un flujo predecible de materias primas críticas», puntualizó la Comisión.
En el actual panorama geopolítico, Bruselas considera que el acuerdo es vital para su posicionamiento global y ganar ventaja frente a otros competidores, como China, en América Latina, mientras que el Mercosur busca ampliar el acceso a uno de los mayores mercados del mundo y diversificar sus exportaciones.
«Hoy damos un paso importante para demostrar nuestra credibilidad como socio comercial de primer orden», declaró el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.


