70 participantes en torneo nacional de Warhammer 40.000, en San Gil (Cáceres)

San Gil (Cáceres), 8 oct (EFE).- Alrededor de 6.000 miniaturas artesanales, dirigidas y movidas sobre 32 escenarios futuristas por cerca de 70 participantes procedentes de toda España, son protagonistas del torneo nacional del juego de mesa Warhammer 40.000, que se celebra este sábado en un localidad cacereña de no más de 300 habitantes.

Alrededor de 6.000 miniaturas artesanales, dirigidas y movidas sobre 32 escenarios futuristas por cerca de 70 participantes procedentes de toda España, son protagonistas del torneo nacional del juego de mesa Warhammer 40.000, que se celebra este sábado en la localidad cacereña de San Gil, de no más de 300 habitantes. EFE/Eduardo Palomo

Pocos minutos después de las nueve de la mañana y bajo los acordes de «Thunderstruck», de AC/DC, se abrían las puertas del pabellón multiusos de San Gil.

Alrededor de 6.000 miniaturas artesanales, dirigidas y movidas sobre 32 escenarios futuristas por cerca de 70 participantes procedentes de toda España, son protagonistas del torneo nacional del juego de mesa Warhammer 40.000, que se celebra este sábado en la localidad cacereña de San Gil, de no más de 300 habitantes. EFE/Eduardo Palomo

A partir de este momento, los jugadores han podido acceder por primera vez a su interior y descubrir los mundos ficticios que les esperan para, a lo largo de toda la jornada, poder dominar el mundo.

En esta nave se reúnen profesores universitarios, militares profesionales, médicos, abogados, varios ingenieros y biólogos, pero, sobre todo, frikis de un juego que no es nada sencillo y que requiere cierta base y predisposición para afrontar una curva de aprendizaje alta.

Estamos hablando del MTS 2022, el torneo individual narrativo más importante de España y el que tiene una mayor asistencia; no en vano, cuando se abrió el plazo de solicitudes para poder participar en este encuentro, todos los puestos se agotaron en apenas trece minutos, lo que da a entender que esta cita era muy esperada entre los aficionados a este juego de estrategia.

Su promotor, Óscar Dionisio, defensor del mundo friki como modo de vida «vintage» y alejado de algo despectivo, ha explicado a Efe las diferencias que existen entre un torneo normal y otro narrativo, como el que se disputa en San Gil.

«Un torneo narrativo como el nuestro tiene reglas mucho más extensas que uno normal. Para que se entienda un poco mejor, es la diferencia entre la Fórmula 1, en la que los coches solo dan vueltas a un circuito, y el París Dakar, o algo más cercano, entre las damas y el ajedrez», ha detallado.

Así, cada mesa -se han preparado 32, cada una con un escenario distinto de la colección personal de Dionisio- tiene sus normas para poder llevar a cabo un juego que representa batallas en entornos de ciencia ficción y en el que cada partida suele durar unas tres horas.

El juego comienza con el despliegue de los ejércitos y, a partir de aquí, se dan a conocer las misiones para cada mesa-escenario, que son distintas en cada caso y que consisten en, por ejemplo, poner cargas de demolición, investigar edificaciones, eliminar al enemigo, limpiar un bosque o sobrevivir a un bombardeo.

«Todas las unidades tienen reglas. Para mover se usan distancias que se miden con metros, y las acciones, como disparar, huir o explosiones, tienen un reglamento bastante extenso», ha apuntado Óscar Dionisio.

Al lado de Dionisio está la alcaldesa de San Gil, Esther Sánchez, autoproclamada regidora de un «territorio friki» o como ella misma mantiene: un lugar inesperado donde encontrar siempre lo que menos te esperas.

«Aquí viene gente del todo el país, que se desplaza hasta nuestro municipio de forma fiel una vez al año para participar en un torneo que todos los años se queda con lista de espera porque no tenemos infraestructura para acoger a más, pero que cada año vemos crecer», ha indicado a Efe.

Por Eduardo Palomo