Más recursos para 2023 y mayor incertidumbre

Santiago de Compostela, (EFE).- Galicia tendrá más recursos en 2023, el mayor presupuesto de su historia y que prevé agotar el techo de gasto, fijado en 12.599 millones de euros, pero también afronta una mayor incertidumbre.

El Gobierno gallego aprobará este martes su proyecto de presupuestos para 2023, unas cuentas que entregará el jueves en el Parlamento para iniciar su tramitación antes de que queden finalmente aprobadas a finales del mes de diciembre, que están marcadas por más recursos y por una mayor incertidumbre.

Pese a este incremento de recursos, tanto el conselleiro de Hacienda de la Xunta, Miguel Corgos, como el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ya apelaban a la prudencia durante la aprobación del techo de gasto debido a las «incertidumbres» e «incógnitas» de los próximos meses que obligan a «actuar con cautela».

«Este margen extraordinario -que daría a Galicia la capacidad de gastar 958 millones de euros más que el año anterior en caso de agotarlo- se debe administrar con cautela porque el futuro no es tan optimista como muestran estos presupuestos, será mucho más moderado», advirtió entonces Corgos.

Crecimiento

Tanto es así que el Gobierno gallego ha rebajado casi 2,5 puntos su previsión de crecimiento para este 2022, que calcula que termine con un 3,6 % frente al 6 % previsto en la aprobación en las cuentas para 2022, en diciembre de 2021, antes de la invasión rusa.

Y para el próximo año, cuando se espera que continúen las turbulencias, y de hecho muchas economías del entorno puedan entrar en recesión, la rebaja todavía es mayor.

En agosto, la Xunta preveía un crecimiento del 1,7 % para el próximo año, una cifra que AIReF considera «factible», ya que entra en su horquilla, aunque en su previsión central rebaja al 0,6 %; una cifra similar a la proporcionada por BBVA Research, que apunta a un 0,8 %.

Combatir el alza de precios

El propio Corgos reconocía este domingo en una entrevista en RNE Galicia la situación de «incertidumbre» de la economía, marcada por la «volatilidad de los precios», por lo que las cuentas, que tienen más recursos, pretenden ser una «reacción ante la crisis de precios».

Por este motivo, además de tratar de ayudar a quienes más lo necesitan, con un gasto social que «superará los 9.000 millones de euros», la Xunta destinará 2.700 millones de euros a inversiones, un 8,5 % más con el objetivo de «dinamizar» la economía, lo que implica más recursos en un momento de mayor incertidumbre.

Medidas fiscales

En ese objetivo, además, Corgos enmarca la rebaja del impuesto de Patrimonio -un 25 % que se acumula al 25 % anterior, por lo que estará bonificado en un 50 % el próximo año- y rechaza que la Xunta esté «en una guerra de bajada de impuestos».

«Los más ricos no necesitan que los ayude nadie ni que se les proponga un desahogo fiscal», ha señalado el conselleiro de Hacienda, que explica que la medida busca que estos patrimonios no dejen la comunidad y sigan contribuyendo desde Galicia.

Para Corgos, lo importante es que un contribuyente pagará de media 476 euros menos de impuestos en Galicia el próximo año respecto a 2009 -cuando el PP volvió al gobierno autonómico- y que las rebajas se han hecho «poco a poco» en los últimos diez años, por lo que «lo importante es lo acumulado».

Entre otras medidas para el próximo año, la Xunta deflactará el IRPF de los tres primeros tramos -hasta 35.000 euros- para que los contribuyentes no paguen más por la inflación, rebajará el primer tramo del 9,4 % al 9 %, ampliará las deducciones por hijo en el impuesto sobre la renta, y mantendrá las rebajas de los años anteriores.

Estas y otras medidas serán recogidas en una ley de medidas fiscales y tributarias, conocida como ley de acompañamiento, que será tramitada de forma paralela a los presupuestos.

Oposición, sindicatos y empresarios

Desde la presentación del techo de gasto y las medidas fiscales anunciadas desde entonces, los grupos de la oposición -BNG y PSdeG- han tachado de rácano y continuista el proyecto de presupuestos del gobierno de Rueda para el próximo año, al que le reprochan, especialmente, la rebaja «a los ricos» del impuesto de Patrimonio -una medida que piden que retire- y que recupere iniciativas como la tarjeta básica, para atender a los más necesitados.

Así, el BNG sostiene que las cuentas que prevé la Xunta supondrán «recortes» en la prestación de servicios, dado que el incremento de la posibilidad de gasto, un 8,2 % más que el año pasado, es menor que la subida de la inflación y «no va a permitir asumir lo que cuesta de más» mantener los servicios públicos.

Mientras que el PSdeG advierte de que de nada sirven el aumento previsto respecto a otros años «si la suficiencia de recursos no va acompañada» de inversiones reales y recuerdan que las aportaciones del Gobierno han subido un 24 %.

Esta semana Corgos se reunió con sindicatos y empresarios para desgranar las líneas principales de los presupuestos, aunque no entró en muchos detalles.

Trsa la reunión, los tres sindicatos mayoritarios en Galicia, CIG, UGT y CCOO reclamaron partidas presupuestarias «suficientes» para reforzar el gasto social, y los servicios públicos en general, de manera que se pueda atender a las personas en peor situación a causa de la crisis económica; y la CEG valoró el incremento de las inversiones reales, lo que implicará «creación de empleo y creación de riqueza de la comunidad».