Abogan por una mayor presencia de la mujer en la profesión de agente forestal

Logroño, 18 oct (EFE).- La incorporación de la mujer a la profesión de agente forestal y medioambiental es uno de los retos de esta actividad, que busca acercarse a las chicas que se interesan por el cuidado de la naturaleza por medio de las «precursoras» en España, como Silvia Morán, la primera jefa de este servicio en una comunidad autónoma, la de Madrid.

Ella es una de las asistentes al VI Congreso Nacional de Agentes Forestales y Medioambientales, que se celebra en Logroño, a donde también ha acudido Carmen Orellana, la primera mujer que fue agente forestal en España en 1983.

Para acceder a su puesto, Orellana tuvo que conseguir que cambiara la ley que regulaba el acceso a esta profesión y que establecía como requisitos ser hombre y haber hecho el servicio militar.

Desde entonces «se han dado pasos, pero queda mucho por hacer», ha detallado a EFE Morán, quien está al frente de 240 agentes forestales en la Comunidad de Madrid y solo el 15 % son mujeres, una cifra que, incluso, es inferior en otras autonomías.

«La verdad es que la mujer ha tardado mucho en llegar a esta profesión, en parte, porque hasta los años 80 del pasado siglo estaba prohibido y, en parte, porque hay que dar más a conocer la profesión entre las chicas jóvenes para que se animen», ha detallado.

Ha incidido, por experiencia, en que la mujer «puede acceder a cualquier unidad de los agentes forestales, incluso a las que requieren un contenido más físico, no hay ningún tipo de limitación».

Como tampoco había limitaciones para acceder a puestos de dirección y «lo cierto es que ya había chicas en algunas cuestiones intermedias» y cuando ella accedió a su cargo, en 2018, «tampoco es que causara sorpresa, era una evolución lógica y una cuestión de tiempo en la época en la que vivimos», ha concluido Silvia Morán.

En el congreso de Logroño casi medio millar de agentes forestales abordan diferentes cuestiones de su profesión, como la evolución del furtivismo, que ellos controlan en el medio natural de las comunidades autónomas.

Se trata de un problema que «va a más», ha asegurado a EFE Didac Flores, coordinador del Grupo de Venenos y Antifurtivismo de Cataluña, quien ha explicado que el aumento de la caza ilegal viene dado en los últimos años «por motivos económicos y por personas que llegan de otros países y que no tienen nuestras costumbres».

«Son personas cada vez más peligrosas porque se mueve mucho dinero y hay mafias organizadas que se dedican al furtivismo y a otras actividades», ha detallado Flores.

Ha subrayado que «se trata de algo generalizado en España, no de una zona»; y ha incidido en el peligro que suponen los cazadores furtivos, «con ejemplos como el ocurrido en Doñana hace un mes, donde unos cazadores ilegales dieron una paliza a dos agentes forestales».

Por eso, «los agentes tenemos que ir mejor preparados y mejor equipados» para combatir la caza furtiva «por nuestra propia seguridad, para poder volver a casa».

Otro de los fenómenos que han detectado y que les preocupa, ha relatado, es que, a través de redes sociales, los cazadores furtivos «se retan» para obtener piezas «en terrenos protegidos, donde las especies animales están en mejores condiciones», y «plantean competiciones a ver quien es más cafre y se lleva una de esas piezas».