Andreu, dispuesta a escuchar a los docentes sobre el decreto de convivencia

Logroño, (EFE).- La presidenta del Gobierno de La Rioja, Concha Andreu, ha agradecido este jueves a los docentes su «esfuerzo físico y mental extraordinario» y ha reconocido que cualquier cambio profundo provoca «inquietud y tensión», por lo que su Ejecutivo está «en disposición de escuchar todo lo que tengan que decir» sobre el nuevo decreto de convivencia.


Andreu ha intervenido en el pleno del Parlamento regional para responder a una pregunta formulada por el portavoz popular, Jesús Ángel Garrido, sobre el «descontento» del profesorado tras las últimas directrices de la Consejería de Educación.

La jefa del Ejecutivo regional ha constatado que los profesores han desarrollado durante los últimos dos años y medio un «esfuerzo extraordinario» para mantener abiertas las aulas y, ahora, «se les exige mucho con los nuevos currículos y el decreto de convivencia».

Ha indicado que este decreto se implantará durante los próximos cuatro o cinco años «para mejorar el ambiente en las aulas con rigor y espíritu constructivo, con los que el Gobierno trabajará de la mano de la comunidad educativa».

El artículo 53

Garrido ha recalcado que el Consejo Escolar de La Rioja solicitó la eliminación del artículo 53 de la orden de desarrollo del decreto de convivencia, «porque la imagen del profesorado no se corresponde con la realidad y resulta injusta e hiriente con la dignidad profesional de los docentes».

Andreu le ha replicado que «se pedía eliminar la referencia al profesorado y se cambió» y le ha pedido que «se informe mejor cuando quiera defender el sistema educativo y no hacer política barata».

En su turno, el portavoz popular le ha preguntado «qué más necesita para cesar al consejero de Educación, Pedro Uruñuela, después del peor inicio de curso desde que La Rioja asumió las competencias educativas por su obstinación en aplicar la Ley Celáa».

«El decreto de convivencia ha sido la gota que colma el vaso de la paciencia del profesorado», ha asegurado, porque el propio título asegura que la conducta de los profesores son «los causantes de las conductas disruptivas en el alumnado, lo que es totalmente intolerable».

Por ello, ha ironizado que la comunidad educativa «tiene ganas de decirle al Terminator Uruñuela: ‘Sayonara Baby’ (hasta luego)».

Imagen de archivo (8/9/2011) del primer día de curso en un centro riojano. EFE/Abel Alonso

Rechazo de la comunidad educativa

En el pleno, la portavoz parlamentaria de Ciudadanos (Cs), Belinda León, también ha preguntado a Uruñuela sobre la «acogida y aceptación» de la comunidad educativa al nuevo decreto de convivencia en relación a su adecuación a las aulas.

León, quien también ha citado el artículo 53 de la orden, ha subrayado que «los docentes están indignados porque el decreto haya cuestionado su profesionalidad» y las familias al ver que se pretende actuar «no solo sobre las conductas de los alumnos, también sobre sus emociones y pensamientos».

«Sean más serios, que estamos hablando de algo tan importante como la convivencia escolar, y no pongan un artículo que parece más un folleto de terapia de grupo, todo chupi guay, un díptico que leer a la entrada de un cursillo», ha criticado.

La portavoz parlamentaria de la formación naranja ha asegurado que el Gobierno regional «tiene a toda la comunidad educativa ofendida, enojada y cansada» y ha agregado que «para convivir hay que respetar y ustedes no han respetado a la comunidad educativa».

En este sentido, el consejero de Educación ha puntualizado que porque haya «un colectivo concreto que está enfadado y molesto, no se puede extender a toda la comunidad educativa».


También ha expresado su «preocupación» por que los representantes públicos «manipulen los datos» y el representante del principal grupo de la oposición -en alusión a Garrido- le haya «insultado» cuando no se podía defender -no tenía turno de palabra- y le haya llamado «Terminator».

«Si por algo me caracterizo es por la tranquilidad y por el deseo de construir, he abierto la mano siempre», ha recalcado.

Sobre el decreto de convivencia, ha puntualizado que se recibieron más de 100 aportaciones y se incorporaron el 80 por ciento; y en la orden de convivencia también, que se desarrollará en cuatro años, «porque no se modifican las actitudes de un día para otro, lleva tiempo».

Uruñuela ha insistido en que se ha ofrecido a trabajar tanto con la red pública, como con la concertada, pero solo un centro de esta última ha designado a su coordinador de convivencia, que es algo obligatorio tanto por el decreto como por la orden.

EFE La Rioja