Aumentan las posibilidades de uso de los drones, frenadas por la legislación

Logroño, (EFE).- Los drones cada vez tienen más posibilidades de uso y dan opciones profesionales, desde el transporte a la seguridad, pero la legislación aeronáutica española y europea va por detrás y restringe posibilidades que, sin embargo, sí se exploran en diferentes países del mundo.


Así lo ha explicado a EFE el empresario riojano de drones Rafael Ocón, promotor del congreso internacional «Drone Future», que se va a celebrar en Haro del 14 al 16 de octubre, con un centenar de asistentes y una veintena de ponentes de todo el mundo que mostrarán algunas de las últimas posibilidades que se han abierto en el mundo de los drones.


Es la segunda edición de este congreso, dirigido especialmente a profesionales de la «drónica» y, en esta ocasión, se ha enfocado a las aplicaciones que le dan a los drones las policías y fuerzas de seguridad, en especial en el ámbito de los rescates de personas en situaciones de riesgo o en catástrofes.


El congreso combina las ponencias de algunos de los más destacados especialistas del mundo en este campo con demostraciones del uso de drones -por ejemplo para el rescate de bañistas en playas- y la exhibición de los últimos drones creados por una industria en contante crecimiento.


Entre los especialistas que van a acudir, ha detallado Ocón, están los responsables de drones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otras fuerzas de seguridad que ya trabajan con «drones gigantes, incluso tripulados», ha detllado.


Los drones, reconoce Ocón, «se han puesto algo más de moda últimamente por su uso en la guerra de Ucrania» y «han mostrado al mundo que se pueden usar para bien y para mal» aunque «hay que sabe que, en sí mismos, son un invento militar, como muchas otras tecnologías, y se han utilizado ya en otros conflictos antes».

«Pero más allá de eso, las aplicaciones en seguridad son muchas y una de las más novedosas es el rescate de personas en las playas, en las que un dron puede llegar a un bañista en peligro y lanzar un salvavidas uno o dos minutos antes que un socorrista, algo que puede ser vital», considera.

También, recuerda, la erupción del volcán de La Palma, en donde él trabajó, «mostró al mundo un montón de usos de los drones» tanto «para estudiar la propia erupción como para enseñarla al mundo» y ese será otro de los asuntos que se abordarán en el congreso.

Además van a contar con el colombiano Haminton Smithk, que colabora con la NASA en un programa para la exploración futura de Marte con drones.

Legislación restrictiva

Todos estos usos y otros muestran que la drónica «está en una expansión constante», recalca Ocón, que cree que en España «puede haber ya hasta 15.000 pilotos de drones, principalmente de uso recreativo» y aunque «no hay datos oficiales», reconoce, «sí que hay instituciones que calculan que en 2035 habrá 11.000 puestos de trabajo en este país de piloto de dron».
Sin embargo, mientras la industria y los usos avanzan «la legislación y el desarrollo normativo van más lentos», ha asegurado Ocón.

«Como siempre ha pasado con las tecnologías disruptivas, a los drones se les criminalizó al principio desde algunos sectores, se dijo que solo eran juguetes y luego hay algunos intereses que tampoco favorecen su desarrollo», lamenta Ocón.


Así, detalla, en Suecia, Australia y algunas zonas de Estados Unidos ya se reparte paquetería con drones pero en el resto de Europa «va a tardar más por la regulación del espacio aéreo» algo en lo que «cuesta mucho cambiar las mentalidades» pese a que, en su opinión, «no sería difícil regular sobre las alturas de vuelo para que puedan convivir drones con helicópteros y avionetas».

«No es solo en este campo, en general la legislación avanza más lenta que la tecnología, aunque eso solo supone retrasar lo inevitable y que lo que podríamos utilizar en un año, llegue en diez», asume.

Por Eduardo Palacios


Un ejemplo que ya ha ocurrido es el de la toma de filmaciones aéreas con drones «que está generalizada ya, pero tardó más al principio por los intereses de las compañías que hacían eso mismo con avionetas y helicópteros».


Otra muestra más, a futuro, es la puesta en marcha de compañías de aerotaxis con drones, que algunas compañías desarrollan para 2024 «para ofrecer un servicio con menos coste, más seguridad y mejor para el medio ambiente» pero «en España llegará más tarde», considera.


«Todavía hay que trabajar contra mentalidades que ven a los drones como un juguete y que no se dan cuenta de sus aplicaciones» hasta el punto de que «se dan situaciones que no tienen sentido, como el que hay cuerpos de bomberos que no tengan ya un dron, que con un coste mínimo les puede ayudar mucho en la extinción de incendios», concluye Ocón.


EFE
ep