El alcalde de Logroño acusa al PP de «torpedear» la instalación de Bosonit en el Casco Antiguo

Logroño, (EFE).- El alcalde de Logroño, Pablo Hermoso de Mendoza, ha acusado al PP de «torpedear» la instalación de la empresa Bosonit en el Casco Antiguo, en un edificio singular, que se ubicará en un solar que «estaba criando malvas».

El alcalde ha cerrado con esta intervención un tenso debate entre los grupos municipales en el Pleno municipal, en el que se ha aprobado una modificación puntual del Plan General en la calle Marqués de San Nicolás, en la que esta empresa planea ubicar su sede, en un edificio singular.

La modificación ha salido en contra con el voto favorable de los grupos Socialista y de Unidas Podemos, más los votos de los dos concejales no adscritos, mientras que el PP -que ha pedido sin éxito que el punto se pospusiera- y Cs han votado en contra y el PR+ se ha abstenido.

«Este es un momento importante de la legislatura, porque se trata de avanzar en el trabajo que se ha hecho durante dos años para generar una oportunidad en un solar que estaba criando malvas y hacer que el Casco Antiguo sea un casco joven», ha dicho el alcalde, que ha incidido en que la consultora Bosonit «ha apostado por crear trabajo en el centro histórico de la ciudad».

Hermoso de Mendoza ha reconocido que la unidad de Urbanismo le informó hace tiempo de que debía hacerse una modificación del Plan General Urbano, que data de 1985, para adaptarlo a las pretensiones de la empresa.

«Cómo creen que se instaló el Museo Guggenheim en Bilbao», ha cuestionado el alcalde, al aludir a la necesidad de cambiar normas para acoger edificios singulares, ante lo que ha pedido a la oposición «que se retrate» porque «si se abstienen o votan en contra dificultan el proceso», ha afirmado.

Confiado en la sensibilidad de Kengo Kuma

Para él «la conversación entre la tradición y la modernidad a veces es difícil» pero «también las catedrales como la de León, cuando se edificaron, rompieron el espacio que había antes», ha dicho, y se ha mostrado confiado en «la prudencia y sensibilidad» del arquitecto autor del proyecto, el japonés Kengo Kuma «que la ha demostrado por todo el mundo».

«Este es un desarrollo que responde a un interés general de colocar a Logroño en el mundo arquitectónico», ha afirmado, y para ello «hay que adoptar una decisión política» para «superar las restricciones del Plan General».

Frente a esa decisión del equipo de Gobierno, el PP se ha dedicado, ha acusado el alcalde, a «torpedear, paralizar o activar a las capas más reaccionarias de la ciudad para que no salga adelante», ha acusado Hermoso, que ha subrayado que ciudades como Logroño «no tienen muchas oportunidades como esta» por lo que ha reclamado el apoyo al proyecto.

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Jaime Caballero, ha incidido en que, en realidad, todavía no se ha registrado el proyecto del edificio «y solo tenemos presentaciones del mismo» y «una vez que esté debe ir a la Comisión de Urbanismo y volver al Pleno para su aprobación».

Ahora, ha asegurado, «solo se propone un cambio de uso» y «en cualquier caso, hay que pensar si queremos tener la parcela vacía otros 15 años, si queremos un edificio plano o uno que sea polo de atracción o si queremos seguir alargando el proceso hasta que el promotor se aburra y se vaya a otra ciudad» y «ante eso no vale ponerse de perfil».

Se «comerá» el centro histórico

En este punto ha intervenido una representante de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Celia Sanz, que ha alertado de las «deficiencias que va a suponer para el Casco Antiguo el edificio diseñado para Bosonit» que por su volumen y altura «se comerá una zona del centro histórico y parte de la visión» de la zona.

Ha recordado que existen dos informes contrarios a esa construcción y en ellos se afirma que vulneraría diferentes normativas sobre patrimonio, tanto nacionales como regionales y ha recalcado que ella y las asociaciones de vecinos «queremos que el Casco Antiguo recupere vida, pero con viviendas acordes a la arquitectura del barrio y potenciando el comercio, no con oficinas, hoteles, bares y locales de copas».

El portavoz del Grupo Popular, Conrado Escobar, ha coincidido en que la llegada de esta empresa al Casco Antiguo «es una gran oportunidad para el futuro de Logroño» aunque cree que el equipo de Gobierno «les ha metido en un laberinto administrativo» y han creado «una tensión en lo técnico dentro del Consistorio que no tiene precedentes».

Ha aludido a las intervenciones que se han hecho en el Casco Antiguo » salvaguardando milímetro a milímetro todas las especificidades y los informes técnicos» porque «apostar por esta zona tiene ventajas, pero exige un esfuerzo».

Sin embargo, el Ayuntamiento en esta cuestión «ha eludido el debate, lo ha llevado todo por la puerta de atrás, nos han metido en un debate maniqueo y han optado por cambiar el Plan General en bade a un proyecto que no se conoce».