Homenaje al niño asesinado en La Rioja: Álex no es un nombre, somos todos

Lardero, 28 oct (EFE).- «Álex no es un nombre, Álex somos todos», ha gritado Gonzalo Martín, el tío abuelo del niño de 9 años asesinado en Lardero (La Rioja) hace este viernes un año, por el que se ha celebrado una emotiva concentración, en la que han participado más de medio millar de personas.

El tío abuelo del niño, que ejerce de portavoz de la familia, ha leído un comunicado junto Abel Hernando, presidente de la asociación de vecinos «Entre Ríos», la que agrupa a los habitantes de esta zona de Lardero, municipio del área metropolitana de Logroño.

La tranquilidad del municipio, a unos 5 kilómetros de la capital riojana y con más de 10.000 habitantes, se quebró hacia las 20:30 horas del 28 de octubre de 2021, cuando Francisco Javier Almeida, en libertad condicional desde abril de 2020, presuntamente asesinó a Álex, al que se llevó a su casa con engaños mientras celebrada Halloween disfrazado de la «niña del exorcista».

En la concentración también un grupo de niños ha depositado flores junto a un gran cartel con una luna dibujada porque «a Álex le gustaba mucho» y se ha soltado al aire un conjunto de globos, uno de ellos en forma de luna y otro de estrella «para que le lleguen a él».

«Hace un año pasó algo que jamás debió ocurrir y que marcó un antes y un después en nuestras vidas», ha subrayado Hernando en el comienzo de la lectura de un sencillo comunicado.

Ha destacado el «respeto» hacia la familia del niño, a la que ha transmitido «toda la fuerza y cariño que le podamos dar en estos duros momentos y este homenaje es para ellos y, por supuesto, para Álex».

Un niño, ha proseguido, que «se convirtió, a la fuerza, en estrella, una nueva estrella con nombre de vencedor y protector, que desde hace un año nos ilumina con su luz desde el cielo» y «por eso cada vez que miremos hacia arriba nos acordaremos de ti, Álex».

Ha reclamado «a jueces y autoridades pertinentes un cambio en leyes, estatutos y protocolos para que algo como lo que ocurrió en este mismo lugar no se repita jamás».

Tras su intervención se ha guardado un emotivo minuto de silencio, roto por un largo aplauso, tras el que Martín ha recordado que, «hace justo un año, Álex jugaba aquí mismo y, por desgracia, se encontró con un sujeto que causó una gran tragedia, a él y a todos los españoles», ha afirmado.

Ha deseado «que los globos lleguen a donde se encuentra Álex» y ha tenido un recuerdo para el hermano pequeño del niño, que ahora tiene 8 años, porque «era uno con su hermano y este año ha sido muy duro para él, lo mismo que para toda la familia».

Por último, ha agradecido el acompañamiento que la familia ha tenido en este año para «afrontar una situación que es muy dura, pero la presencia de tantas personas en esta plaza, demuestra que Álex no es un nombre, Álex somos todos», ha concluido.

A LA ESPERA DEL JUICIO CON JURADO

El 28 de octubre de 2021, Almeida, quien se solía sentar en un banco de la plaza y que estaba en libertad condicional desde abril de 2020 por el asesinato y agresión sexual a una agente inmobiliaria en Logroño en 1998, le dijo a Álex si quería ver los pajaritos que tenía en casa, a donde, al parecer, se lo llevó con engaños.

Una niña relató que ese hombre le había dicho a ella lo mismo unos días atrás, a lo que no accedió, y les explicó dónde vivía porque lo habían visto en la ventana.

Agentes policiales y ciudadanos llegaron al portal, primero, y a la vivienda después, y allí les abrió la puerta el propio Almeida, con Álex en brazos, y les dijo que el niño se había desmayado.

Almeida, por medidas de seguridad, fue trasladado, el 4 de noviembre del año pasado, de la prisión de Logroño a la de Segovia, donde permanece, a la espera de que se celebre el juicio, que se prevé en 2023, en la Audiencia Provincial de la capital riojana por el procedimiento de jurado.

Es probable que la fiscalía, la familia de Álex, como acusación particular, y la Asociación Clara Campoamor, como acusación popular, pidan la prisión permanente revisable para el acusado.

Las acusaciones particular y popular también estudian la posibilidad de pedir una indemnización al Estado por su presunta responsabilidad al haber permitido que Almeida viviera en el entorno de un centro escolar y un parque de juegos cuando estaba en libertad condicional.