Hostelería Riojana: el coste energético nos abre un agujero inviable

Logroño, (EFE).- El coste energético en el sector hostelero riojano «nos está abriendo un agujero que es inviable» y ya hay algunos establecimientos que se han quedado en el camino, como lo demuestra que, en la actualidad, hay un 10% de estos locales cerrados o en traspaso en Logroño, un total de 140.

Así lo ha asegurado esta tarde el presidente de Hostelería Riojana, Paco Martínez Berges, durante el apagón de 15 minutos que ha protagonizado el sector para visibilizar la repercusión que tiene ese incremento energético en sus negocios.

El paseo de El Espolón ha acogido este acto de protesta, donde las luces de los establecimientos hosteleros se han apagado entre las 19:00 y 19:15 horas, mientras que lo clientes que estaban en las terrazas han permanecido en las mismas.

Ha explicado, en un encuentro informativo, que el coste energético, en la actualidad, supone un 9,2 % en la hostelería riojana, cuando antes era algo superior al 3 % y, por ejemplo, si con anterioridad la factura ascendía a unos 1.000 euros, ahora puede alcanzar los 3.500; y si era de 2.000, se incrementa hasta los 7.000, en función del tamaño del local.

También se ha referido al «susto» de la hostelería, que antes estaba preocupada por la renta de los locales y ahora lo está por los gastos energéticos, que «descuadra las cuentas», ya que depende del gas y de la electricidad porque, por ejemplo, las máquinas no las pueden apagar cuando bajan la persiana.

Ha insistido en la importancia de que los profesionales del sector «hagan bien las cuentas porque los números no salen» para que los establecimientos sean viables, dado que están intentando no repercutir en sus precios los incrementos que han experimentado algunos productos, entre otros, el pan y el café.

Martínez Berges se ha referido que los empresarios, en general, se adelantan a las iniciativas y propuestas de los políticos porque «somos los primeros en ahorrar en nuestra casa».

A ello ha sumado que los ciudadanos aún no tienen los gastos de la calefacción, que se incrementarán respecto a inviernos anteriores y «lo primero que se recorta es en el ocio».