Jordi Sevilla augura que la crisis de Ucrania provocará una hambruna en África

Logroño, (EFE).- El exministro de Administraciones Públicas Jordi Sevilla ha alertado este lunes de que, con la crisis de la guerra de Ucrania, Europa va a sufrir los efectos de la inflación, pero África va a vivir una hambruna.


Sevilla, quien también es presidente del Consejo Social de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), ha hecho estas declaraciones a los periodistas en Logroño antes de analizar el contexto geopolítico y económico actual, en un acto de AULA UNIR.

Ha detallado que, tras el derribo del muro de Berlín, se concibió el siglo XXI como «una utopía en la que, una vez caído el comunismo, parecía que todo iba a ir bien».

Sin embargo, «hoy estamos mucho más cerca de una distopía», por lo que ha reflexionado sobre «qué ha fallado en los últimos 30 años».

La «demonización» del estado

En estas décadas, ha explicado, han fallado varias cosas, la primera de ellas la demonización del estado, y además, tras las dos grandes crisis de este siglo, la de 2008 y la ocasionada por la pandemia, ha habido que llamar al estado para que «viniera al rescate».


En estos momentos «se demostró que el estado podía ser la solución a algunos problemas y, no tanto, el problema en sí», ha agregado, lo que «obligó a replantear de una manera diferente la relación entre lo público y lo privado, el estado y el mercado».

Por otro lado, ha desmentido la afirmación de que «la globalización iba a hacer más ricos a todos e iba a ir en beneficio de todo el mundo».

Además, ha agregado el exministro de Administraciones Públicas entre 2004 y 2007, se creyó que la globalización «reduciría los conflictos, tensiones y situaciones de guerra» al generar una estrecha relación entre los países.

El ascensor social no funciona


La evidencia de que el ascensor social no funciona y que la meritocracia no está siendo la respuesta de la sociedad para los jóvenes, lo que ha generado «un nivel de malestar muy alto».


Para revertir esta situación, ha dicho que habrá que hacer políticas distintas de recuperación del papel del estado y del ascensor social, que incorporen la seguridad estratégica dentro de una globalización algo menos naif.

«Eso requiere pactos entre las fuerzas políticas y sociales», ha concluido. EFE