Jorge Alacid: «Algo insustituible para una novela es la credibilidad»

Logroño, (EFE).- El periodista riojano Jorge Alacid ha afirmado este jueves que “algo insustituible para una novela es la credibilidad”, cualidad que ha aplicado en su primera obra literaria de ficción, “Los seres queridos”, en la que realiza “un tributo a personas que ejercieron la profesión de periodista con dignidad en condiciones inhóspitas”.

Alacid ha presentado su primera novela en una rueda informativa en la sede de la Asociación de la Prensa de La Rioja (APR), en la que también ha participado la presidenta de esta entidad, Ana Castellanos.

Esta novela narra la historia del periodista Viberti, director de un periódico de provincias durante la Transición española, quien trata de esclarecer una serie de suicidios que, según sus sospechas, podían ser homicidios encubiertos, porque “nadie se suicida porque sí, siempre hay una razón de fondo”.

Memoria de la generación anterior

“Los seres queridos”, ha explicado su autor, expone “la memoria” de una generación de informadores anterior a la suya que “corre el riesgo de perderse”, ya que “algo ha cambiado la profesión en la vertiginosa rapidez con la que suceden las cosas”.

“El informativo es un bucle del que no hay manera de apearse, a veces, irreflexivo, lo que es uno de nuestros pecados», ya que, antes, “había, seguramente, más tiempo” para ejercer el periodismo, pero, ha dicho, “ahora hay más exigencia y hay un mercado ferozmente competitivo”.

Ha señalado “como reproche personal” que «la conformidad es tan tentadora que, si puedes tener una entrevista por teléfono, a veces, incurres en el pecado de no desperezarte y salir a la calle”.

“Ahora se hace mejor periodismo que antes, y la tecnología es una aliada para hacer un periodismo más riguroso e inmediato. ¡Qué más hubieran querido nuestros antecesores que conocer Google y la mensajería instantánea!”, ha reflexionado.

Alacid ha resaltado que, en esta novela, retrata “una generación de periodistas que venía de la censura” de la Dictadura franquista, y, “en momentos de penalidades, uno tiene que espabilar más para mantener el contrato de lealtad con los lectores, y eso está bien reflejado en la obra”.

En la trama de la novela, ha destacado, “el periodismo tiene un peso decisivo”, ya que lo que le sucede a su protagonista “no se puede explicar sin su condición de periodista”, y “pone el foco en una época muy concreta”.

Por su parte, Castellanos ha indicado que, mientras leía esta obra, “observaba con envidia desde la mirada periodística”, ya que “ellos tenían la opción de reflexionar más y de conversar con las fuentes que, ahora, igual se ha perdido porque el tiempo abruma y, lo que ahora es noticia, quizás a la tarde no lo sea”.

EFE La Rioja