La digitalización ayudará a las bodegas a cumplir la norma europea de etiquetado

Pilar Mazo
Logroño, (EFE).- El director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, ha asegurado en una entrevista con EFE que la tecnología digital ayudará «tremendamente» al sector del vino a cumplir con la normativa europea alimentaria de etiquetado.

A partir del 8 de diciembre de 2023, todos los vinos y productos vitivinícolas aromatizados que se comercialicen en la UE deberán llevar adherido en su etiqueta un listado de ingredientes y declaración nutricional del producto, lo que requiere de una tecnología digital, en cuya adaptación trabajan las empresas vinícolas para cumplir con la normativa y de cuyo contenido se ha tratado en una reciente jornada organizada por la FEV en Logroño.

Benítez ha destacado la apuesta de la FEV y el compromiso de sus más de 800 bodegas que la integran por «ser transparentes y ofrecer al consumidor la información que requiere, en cuanto a conocer los ingredientes o la energía que le reporta, por ejemplo, beber una copa de vino».

«Se trata de una buena normativa para el vino porque es un alimento y, como tal, debe ser tratado», ha asegurado el presidente de esta Federación, cuyas bodegas representan las tres cuartas partes de la facturación del vino envasado en España.

Ha recordado que, cuando se desarrolló el Reglamento europeo de etiquetado horizontal a todos los alimentos, la Comisión Europea excepcionó, de manera temporal, de esta obligatoriedad al vino y a los productos vitivinícolas aromatizados por la particularidad de que la mayoría de las bebidas con contenido alcohólico, sobre todo los vinos y los espirituosos, por su particularidad, no caducan a diferencia de otros alimentos.

Sin embargo, la Comisión ya avisó en 2017 de que las empresas de vino y productos vitivinícolas aromatizados tendrían que cumplir la normativa.

TRATAR EL VINO COMO ALIMENTO

Desde la FEV «no nos cansamos de decir que el vino es un alimento» y, como tal, debe ser tratado de cara también a la transparencia que exige el consumidor en la información de lo que consume.

Conscientes del aviso que en 2017 dio la Comisión al sector, las organizaciones sectoriales europeas «vimos que la mejor manera de mantener la especificidad del vino y de cumplir con esa obligación legal -incluida en la normativa europea de etiquetado alimentario- era incluyendo una disposición en la nueva PAC» del 8 de diciembre de 2021.

Gracias a ello, esta nueva PAC incluyó la disposición, que da un plazo de dos años al vino y a los productos vitivinícolas aromatizados para que las empresas preparen sus sistemas de digitalización y se adapten a estas nuevas reglas de etiquetado.

La FEV, junto al Comité Europeo de Empresas de Vino, del que también forman parte otras asociaciones nacionales y europeas, ha indicado, han desarrollado una plataforma digital, denominada U-Label, autorizada por la UE y disponible desde el 1 de diciembre de 2021.

VINO Y DIGITALIZACIÓN


Esta plataforma, cuyos resultados ha valorado, está permitiendo ayudar a las empresas a adaptar su tecnología para cumplir con la nueva legislación y responder, así, a las necesidades de información y transparencia de los consumidores.

Entre los beneficios que incluye respecto a otras alternativas, aporta «garantía jurídica y de continuidad en el tiempo», además de ayudar a las empresas a brindar al consumidor de la UE información relevante, estandarizada y detallada, como es el listado de ingredientes e información nutricional del vino, ha asegurado.

Desde el ámbito de la FEV, se ha interiorizado el uso de esta herramienta, que les ayuda a crear los procesos de elaboración del etiquetado y su información al consumidor por medios electrónicos.

«Es muy interesante» porque les va ayudar a simplificar el trabajo a este respecto, además de profundizar en su transformación digital y uso de nuevas tecnologías, ha concluido Benítez. EFE