La Laurel y El Tubo se alían para defender la calidad gastronómica hostelera

Logroño, (EFE).- Las zonas gastronómicas de La Laurel de Logroño y El Tubo de Zaragoza se han aliado este miércoles para defender la calidad, la tradición y los productos de proximidad que ofrece la hostelería local y apuestan por abrir esta colaboración a barrios de otras ciudades españolas.


Representantes de las asociaciones hosteleras de las dos ciudades han ratificado este hermanamiento gastronómico en el corazón de la calle del Laurel de Logroño, donde se ha colocado una imagen de la virgen del Pilar realizada por Javier Monge junto a una placa conmemorativa en una fachada de Travesía del Laurel.

Vista de la placa conmemorativa colocada en una fachada de Travesía del Laurel con motivo del hermanamiento gastronómica de La Laurel de Logroño y El Tubo de Zaragoza, este miércoles en Logroño. EFE/ Abel Alonso

En el acto han intervenido, la teniente de alcalde de Logroño, Esmeralda Campos; el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón; el gerente de la asociación de hosteleros de la zona del Laurel, Ricardo Madorrán; el representante de El Tubo, Ángel Díez; y el canónigo y delegado capitular de Culto y Pastoral de la basílica del Pilar, José Antonio Calvo.

El objetivo de este hermanamiento, que se formalizó el pasado mes de junio en Zaragoza, es «potenciar los barrios gastronómicos de calidad», para lo que se abrirá a otras ciudades, como Madrid, Oviedo, Las Palmas de Gran Canaria y Aranda de Duero (Burgos), ha dicho Azcón.

En este sentido, el alcalde zaragozano ha apuntado que prevén pedir fondos europeos a través de alguna línea de los Next Generation EU, lo que permitiría financiar algún proyecto de promoción de la hostelería local.

El alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, interviene en el acto de hermanamiento gastronómico de las zonas gastronómicas de La Laurel de Logroño y El Tubo de Zaragoza, este miércoles en Logroño. EFE/ Abel Alonso

«A los de Zaragoza nos caen bien los de Logroño. Si eres de Zaragoza, tienes algún logroñés en tu vida, porque no solo nos une el río Ebro, tenemos buenas relaciones de vecindad y ahora también el objetivo concreto de potenciar las buenas prácticas de la hostelería», ha explicado.

Ha apostado por desarrollar acciones para que se conozcan aún las principales «insignias gastronómicas» de Logroño y Zaragoza, las zonas de La Laurel y El Tubo, para lo que ha demandado la colaboración público privada entre instituciones y asociaciones profesionales.

En representación del alcalde logroñés, Pablo Hermoso de Mendoza, la teniente de alcalde y también concejala de Turismo ha resaltado que ya se han superado en la ciudad las cifras prepandémicas de visitantes, que se interesan por la gastronomía local, de modo que los hosteleros son los «embajadores».

Campos ha constatado que Zaragoza y Logroño comparten una forma común de entender la gastronomía, a través de la calidad, la tradición y los productos de kilómetro 0.

El representante de El Tubo, Ángel Díez (i) y el gerente de la asociación de hosteleros de la zona del Laurel, Ricardo Madorrán (d) intervienen en el acto de hermanamiento gastronómico de las zonas gastronómicas de La Laurel de Logroño y El Tubo de Zaragoza, este miércoles en Logroño. EFE/ Abel Alonso

Por su parte, Madorrán ha precisado que en apenas 300 metros lineales de las cuatro calles de la zona del Laurel se acumulan 80 establecimientos hosteleros, que aprovechan «la materia prima de calidad producida en las riberas del Ebro para elaborar sus tapas y menús».

En un radio de 15 kilómetros alrededor de Logroño hay 30 bodegas, de modo que en los bares de La Laurel son «el mayor escaparate del mundo» de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, con mil referencias diferentes de vino en las vinotecas de los bares y restaurantes.

Un millón de botellas de vino de Rioja al año

Ha precisado que los establecimientos de esta zona sirven casi un millón de botellas de vino de la DOCa Rioja al año, que se pueden disfrutar para acompañar a más de 2.000 opciones gastronómicas en su versión de tapas, raciones, platos de carta y menús.

Este hostelero ha constatado que, en los últimos años, el turismo enogastronómico se ha convertido en una tendencia y supone un reclamo para viajeros que «buscan experiencias a través de la gastronomía y el buen vino», que pueden encontrar en zonas como La Laurel y El Tubo.

Según sus datos, La Laurel recibe a más de un millón de visitantes al año, lo que le convierte «el principal cualificador turístico de la ciudad de Logroño».

El representante de El Tubo ha recordado que esta es una asociación centenaria que agrupa a establecimientos de una zona gastronómica también «emblemática».

Ha abogado por aprovechar este hermanamiento para desarrollar un trabajo «conjunto» entre ambas organizaciones hosteleras y trabajar en «el cuidado al cliente y el buen trabajo de los locales, que cada día ponen su esfuerzo para poner las mejores viandas y caldos».

Por último, Calvo ha bendecido la imagen de la virgen del Pilar que ha quedado instalada en Logroño en recuerdo del hermanamiento y para que suponga «un estímulo y señal de protección» para los hosteleros locales.

Por Rebeca Palacios