Las influentes virtuales, un fenómeno «fresco» para las nuevas generaciones

Sergio Jiménez Foronda
Logroño, (EFE).- Las nuevas generaciones de consumidores encuentran «autenticidad y coherencia» en los influentes virtuales, unos personajes creados mediante ordenador y controlados por grandes marcas, cuya «clave es que despiertan mucha curiosidad porque son un fenómeno diferente y fresco».

Así lo ha afirmado a EFE la doctora en Comunicación y profesora del Grado en Publicidad de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) Beatriz Feijoo, quien ha explicado que, en la actualidad, el principal riesgo para las empresas de contar con influentes virtuales es «económico», porque «no están al alcance de todo el mundo».

Feijoo ha señalado como otro riesgo de este fenómeno que «prima lo tecnológico sobre lo humano», aunque «ahora se está intentando, en la medida de lo posible, humanizar a estos personajes y, sobre todo, hay un tema muy importante, que es el cómo los integran en la realidad».

«Si visitas el perfil (en redes sociales) de cualquiera de estos influentes virtuales, es clásico ver que se sacan fotos en actos reales. Hay esa necesidad, que ocurre mucho en la narrativa transmedia, de suspender la incredulidad, de que se aúnen tanto el mundo ‘online’ como el ‘offline’ y el contexto multimedia está impulsando esa mezcla», ha subrayado.

Un fenómeno para las grandes marcas

Este es un fenómeno, ha proseguido, que «en las grandes marcas a nivel internacional se está utilizando, y, como es costoso disponer de los favores de este tipo de influentes, se trata de marcas que tienen cuentas internacionales».

«Creo que, tal y como está el momento, es un fenómeno que seguirá implementándose, ya que es una estrategia que tendrá cabida, sobre todo, porque las empresas quieren generar este espacio de buena reputación hacia sus marcas», ha incidido esta experta.

Ha recalcado que los influentes virtuales, «cada vez, tienen mayor presencia como estrategia de marketing a través de las marcas por un tema muy importante, que es que, al ser personajes no humanos, las firmas tienen el pleno control de las comunicaciones, entonces, esto convive de forma armoniosa con los influentes de carne y hueso».

Sobre si los influentes virtuales podrían llegar a suplantar a los humanos, ha señalado que «todavía es precipitado valorar eso porque puede ser una moda, pero lo que es un hecho es que, cada vez, más marcas, sobre todo, de primer nivel, emplean estas figuras».

Feijoo ha destacado que esta modalidad de influentes da a las marcas la ventaja de poder «llegar (al consumidor) de forma novedosa y con un personaje que está muy bien adaptado a tu marca y del que tienes el pleno control».

«Una persona, a veces, por su libre albedrío», ha explicado, «puede hacer cosas que vayan en contra de los valores de la marca, y eso es incontrolable, lo hemos visto con muchos deportistas, pero, en este caso, con los personajes virtuales eso no existe».

Hiperrealismo frente a espacios irreales

En la actualidad, ha proseguido, «conviven dos macrotendencias en el contexto de los influentes», por un lado, «en el contexto humano, el hiperrealismo, esa tendencia a las historias directas, que parezcan no editadas, en las que, en teoría, los influentes de carne y hueso se muestran como son en realidad».

«Después, tenemos un espacio irreal, el de los influentes virtuales, que muestran un mundo perfecto, de fantasía y dominado por la tecnología, donde las fronteras se difuminan y los consumidores suspenden su incredulidad para verse abocados por los consejos de personajes que no son del mundo real, pero que dan consejos sobre el mundo real», ha concluido.

EFE La Rioja