Marcos Malumbres pide una revolución en los hábitos de vida para frenar el cáncer

Eduardo Palacios
Logroño, (EFE).- La sociedad debería acometer una «revolución social» en sus hábitos de vida, principalmente alimenticios, para frenar la proliferación del cáncer, además de avanzar en un mayor desarrollo científico y de investigación enfocada a una medicina «personalizada» para los pacientes.

Así lo ha considerado, en declaraciones a EFE, el jefe del Grupo División Celular y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), Marcos Malumbres, que este jueves interviene en Logroño en el Congreso de Pacientes con Cáncer y Familiares, organizado por la Asociación Española Contra el Cáncer en La Rioja.

El investigador riojano, reconocido internacionalmente por algunos de sus trabajos, ha detallado que, ahora mismo, el principal avance en las terapias oncológicas va de la mano de la «medicina personalizada» y de «empezar a trabajar pensando en que si un paciente tiene una respuesta mala al tratamiento, cuál va a ser el siguiente».

«Si el tratamiento funciona bien, todo el mundo está feliz, pero si no funciona, siempre la pregunta es ¿qué es lo siguiente?», ha añadido, y, por eso, los investigadores se centran en conocer «los mecanismos de resistencia de los tumores» y «prácticamente hay que saber cuáles son las mutaciones que van a tener en cada paciente».

Ha explicado que «cuando te encuentras con una persona para la que las expectativas no son buenas, hay que empezar el tratamiento pensando ya en cuál va a ser el siguiente o, incluso, el tercero», porque, «en los cánceres más agresivos, sabemos que va a haber recaída», por lo que «hay que encontrar el motivo y pensar en el siguiente paso» porque «si unes varias cosas, puede haber curación».

SE HABLA POCO DE PREVENCIÓN

Pero junto a los avances que se hacen centrados en esas terapias personalizadas, Malumbres cree que «se habla poco de cómo hacer prevención», a pesar de que «los datos demuestran que es lo primero que hay que hacer».

Esos datos, ha señalado, suponen que, en 10 años, la mitad de los hombres tendrán un tumor y entre el 30 y el 40 % de las mujeres; pero, «dado que el 40 % de esos cánceres son evitables cambiando el estilo de vida, sabemos que podemos beneficiar al 20 % de toda la población solo con prevención», lo que demuestra que «eso requiere mucha más atención de la que se le presta».

Según diferentes investigaciones, «un cambio de estilo de vida en los primeros 30 años cambia el porcentaje de tumores a partir de los 60 años», ha subrayado.

Ello se debe a que «la acumulación crónica de problemas en las células empieza temprano» por temas como el tabaco y la exposición temprana a la radiación solar, «que son cosas que provocan tumores 20 o 30 años después».
Malumbres reconoce que «a un adolescente es difícil hablarle de lo que va a pasar dentro de 30 años», pero «es obvio que una gran parte de tumores tiene que ver con una mala alimentación y unos malos hábitos de vida».

Algo que tiene que ir unido a más investigación, por ejemplo, en aplicaciones de inteligencia artificial, que «tiene unas grandes posibilidades para conocer los tumores y cómo atacarlos», ya que «se llega a extraer muchísima información hasta de las pruebas más rutinarias que se le hacen a un paciente».

«Los avances en ciencia que hemos tenido en los últimos años son extraordinarios, aunque hay que aceptar que se trata de una enfermedad muy difícil, que luchamos casi contra la evolución de la especie humana, que es lo que a veces representa el cáncer», ha detallado Malumbres.

Cree que «hay que avanzar más en España sobre todo en que la investigación se convierta en rutina clínica», aunque «nuestros hospitales no están definidos para investigar, para ir más allá de buscar la curación de cada paciente». EFE

La Rioja