Pepe Álvarez cree que CEOE no debería despreciar situación social de España

Logroño, (EFE).- El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha advertido este lunes a la CEOE de que «no debería despreciar la situación social» que atraviesa España, marcada por la alta inflación, y ha considerado que debería volver a la negociación de convenios y rentas porque es «absolutamente imprescindible».


Si no se alcanzan acuerdos «ya vemos lo que pasa en Francia y aquí no va a ser diferente», ha avisado Álvarez, en alusión a las movilizaciones en el país galo, en rueda de prensa antes de asistir a un acto del Congreso Nacional de Agentes Forestales.


«Hay una situación social que la CEOE no debería despreciar», ha afirmado Álvarez, para quien la patronal también debería ser conscientes de que, al finalizar 2022, empieza 2023, en el que hay un gran número de convenios que negociar, con lo que «la posibilidad de conflicto va a aumentar mes a mes».


Además, ha estimado que, una de las posibilidades de que mejore la economía española, «está relacionada con el aumento de salarios» porque «eso tira del consumo, que es algo que está fallando».


Por ello, «desde la primavera le pedimos a la CEOE que vuelva a la mesa de negociación, sobre todo en un contexto como este, con una subida de los precios de los alimentos insoportable», ha dicho.


Ha explicado que UGT promueve una campaña para reivindicar la negociación colectiva, con una gran manifestación prevista en Madrid el próximo 3 de noviembre, porque «los convenios colectivos no se pueden quedar atrás» respecto a la inflación; además de «avanzar a una jornada de 32 horas, que es el camino que marca Europa y, quizá, sea la única forma en la podamos trabajar todos en el futuro».

Presupuestos del Estado solidarios


Álvarez ha aludido al proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023, que «están pensados para intentar paliar el impacto social que tiene el incremento de precios» y «prevén que, por la vía de la solidaridad, quienes tienen más repartan un poco para quienes no tienen nada».


Así, cree «positivo» el que se plantee en 2023 un aumento de impuestos a las clases altas y, «a la vez, se alivie a quien tiene menos», que es algo «coherente en una situación de crisis».


Ha explicado que UGT pretende que, en la tramitación presupuestaria, «se incluyan algunas cosas que no son menores», como subir, al menos igual que los precios, el indicador público de renta de efectos múltiples (IPREM), que se toma de referencia en la concesión de algunas ayudas públicas.


Se ha previsto su incremento un 3,6 %, algo que es «insuficiente», sobre todo porque, desde que se puso en marcha, se ha reducido en un 14,3 % respecto a los precios, ha asegurado.

Por Eduardo Palacios