El Gobierno sortea los vetos a la ley de Seguridad Nacional gracias al PP

Madrid, 12 may (EFE).- El Gobierno ha logrado sortear los vetos de los nacionalistas al proyecto de ley de Seguridad Nacional gracias al PP, que, sin embargo, no le ha dado «un cheque en blanco» y le ha pedido que coja su mano en la tramitación parlamentaria para negociar artículo por artículo.

El diputado del Partido Popular, Juan Antonio Callejas interviene en el debate de este jueves en el Congreso sobre las enmiendas a la totalidad del proyecto de ley de modificación de la ley de Seguridad Nacional. EFE/ Zipi

A falta de la votación, que se producirá al finalizar el Pleno del Congreso, el proyecto defendido este jueves por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, iniciará su andadura parlamentaria después de que el PP haya anunciado su rechazo a las enmiendas a la totalidad presentadas por ERC y JxCat.

Unos vetos para la devolución de un texto en el que los nacionalistas catalanes, pero también otros partidos como PNV o EH Bildu, han visto una violación de las competencias autonómicas y de los derechos fundamentales.

Bolaños ha negado estos extremos, ha dicho que esta normativa es «imprescindible» y ha explicado que únicamente pretende garantizar que los recursos estratégicos sean los adecuados y dotar al Estado de herramientas para que pueda anticiparse a las crisis, después de las lecciones aprendidas con la pandemia y ante la situación que estamos viviendo por la guerra en Ucrania.

En la defensa de sus dos vetos, la diputada de ERC Montserrat Bassa ha querido disipar las dudas que este miércoles surgieron respecto a la posibilidad de que los retirara. Y ha sido tajante: «Mantenemos las enmiendas y nunca aprobaremos una ley como esta».

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (i) saluda al ministro de Presidencia, Félix Bolaños (d) tras el debate de este jueves en el Congreso sobre las enmiendas a la totalidad del proyecto de ley de modificación de la ley de Seguridad Nacional. EFE/ Zipi

Su principal argumento ha sido el siguiente: «Estamos en contra de la ley de Seguridad Nacional por nuestra propia seguridad». «No es más que un 155 encubierto para quitarnos competencias por la cara».

A ERC le parece que el proyecto, que modifica la ley de 2015 aprobada con el Gobierno del PP, «compra el marco mental de la derecha», «sirve en bandeja de plata todos los recursos represivos para que lo usen Vox y PP cuando lleguen al poder» y concede a Moncloa la posibilidad de «centralizar» todas las competencias autonómicas.

Miriam Nogueras ha sido la encarada de defender la enmienda a la totalidad de JxCat a una ley que «fulmina» las competencias de Cataluña y que ha escrito «el lobo», en alusión a la derecha.

Con ella, «parece que estén preparando el camino y las herramientas para un futuro Gobierno de PP y Vox», ha añadido Nogueras que, además, ha hecho referencia al espionaje del Pegasus y ha asegurado que se está espiando a los independentistas «por lo que pensamos, no por lo que hacemos».

Ni a la CUP ni a EH Bildu les ha convencido el proyecto por lo que supone de «centralizador», como tampoco al PNV, cuyo diputado Mikel Legarda ha insistido en que el texto «no se amolda bien» al estado territorial ni a las policías integrales de Cataluña y Euskadi.

Desde Ciudadanos, Miguel Gutiérrez ha considerado que alguien «con el más mínimo sentido de Estado» no puede apoyar un proyecto que pone los secretos del Estado en manos de «los enemigos del Estado», y ha censurado al Gobierno de coalición por convertir la seguridad nacional «en moneda de cambio».

El diputado de Vox Javier Ortega Smith, que ha anunciado el rechazo de su grupo al veto de los independentistas, ha advertido al ministro Bolaños de que no se relaje porque, según ha adelantado, no van a apoyar un proyecto de ley de un gobierno «desleal» con el interés nacional y que da más prerrogativas legales y más capacidad de actuación a un presidente que ha puesto en riesgo la seguridad nacional.

Ortega Smith ha recordado a «juntos por el golpe y la izquierda republicana» que se trata de una ley que habla de la seguridad nacional de España y no de asegurar los nacionalismos, y les ha advertido de que cuando llegue Vox al Gobierno no les va a espiar sino que les va a investigar para sentarles en el banquillo e ilegalizarles.

Mientras, el diputado del PP Juan Antonio Callejas ha lamentado que el actual «desgobierno» haya dejado «a los pies de los caballos» a los miembros del CNI como lo demuestra el cese de su directora por investigar a quiénes quieren romper España y por exigencia de estos, una decisión con la que el Gobierno ha puesto «una vez más» su propia supervivencia política por encima de los intereses nacionales.

Callejas se ha preguntado por qué no dimiten los ministros o el presidente del Gobierno que no han seguido las directrices de seguridad respecto a sus móviles que les dio el Centro Criptológico Nacional.

El diputado popular ha dejado claro que el rechazo del PP a las enmiendas no es un cheque en blanco y ha pedido al Gobierno que coja la mano tendida del PP para negociar artículo por artículo de esta ley con la que «el señor Pedro Sánchez puede confiscarte tus bienes y obligarte a que realices prestaciones y servicios sin ningún tipo de compensación económica y quedando todo al albur del señor presidente».

Unidas Podemos también va a facilitar la tramitación del proyecto, según ha anunciado Ismael Cortés Gómez, que ha defendido que la seguridad nacional debe definirse a través de mecanismos de coordinación entre el Estado y las comunidades, por lo que ha pedido que el esquema que se diseñe tenga «debidamente en cuenta» las competencias de cada escenario.