Imagen de archivo del 31 de octubre de 2017 de miembros de la unidad de emergencias donde el uzbeco Sayfullo Saipov arrolló con una camioneta a varias personas. EFE/JASON SZENES

Cadena perpetua a terrorista uzbeco que mató a ocho personas en atropello Nueva York

Nueva York (EFE).- El terrorista uzbeco Sayfullo Saipov cumplirá cadena perpetua por la muerte de ocho personas (cinco de ellos argentinos) en 2017 en Nueva York y por su colaboración con el grupo terrorista Estado Islámico, después de que el jurado no lograra la unanimidad para condenarlo a muerte, según anunció la Fiscalía en un comunicado.

A Saipov lo declararon culpable a fines de enero por la muerte de ocho personas a las que embistió con un camión en un carril para bicicletas en Manhattan el 31 de octubre de 2017; el atentado dejó además a once heridos graves (incluido un niño de 14 años) que sufrieron amputaciones de miembros o daños cerebrales.

El uzbeco, según el veredicto, trató con su atentado de ingresar en una organización criminal (el Estado Islámico).

Tras la declaración de fines enero, el jurado debía decidir si imponía la pena capital, como pidió el Departamento de Justicia en el momento de su imputación, bajo la Administración de Donald Trump (2017-2021). Nueve de los 28 cargos de los que estaba acusado podían terminar en la pena máxima.

Pero la pena capital debe pronunciarse por unanimidad; en su defecto, el acusado cumple solamente cadena perpetua.

La Fiscalía subraya en su comunicado que Saipov, de 34 años, pasará el resto de su vida en prisión (actualmente en la cárcel ADX Florence de Colorado, donde se encuentra Joaquín “Chapo” Guzmán) “sin posibilidad de salir bajo fianza”.

David Patton, abogado de Saipov, había pedido al juez que no se alargaran las deliberaciones, lo que consideraba podía llevar al jurado a inclinarse por la pena de muerte, tras haber estado deliberando desde el pasado 1 de marzo.

No hubo unanimidad sobre la pena de muerte

El portal Law&Crime especifica que el jurado se puso de acuerdo en que las 22 horas diarias pasadas en una celda de aislamiento desde su detención constituían una circunstancia atenuante, mientras que no alcanzaron unanimidad sobre si creían que volvería a cometer crímenes violentos estando en prisión.

La última ejecución en Nueva York ocurrió en 1963 y la pena capital se abolió oficialmente en 2007. El juicio contra Saipov es el primero a nivel federal de pena de muerte desde que el presidente demócrata Joe Biden impuso una moratoria sobre las ejecuciones en julio de 2021.

En el cierre del juicio, la Fiscalía aseguró al jurado que el acusado seguía comprometido con la yijad, el Estado Islámico y la violencia, mientras que su abogado afirmó que la pena de muerte “no era necesaria para hacer justicia”.

Entre las ocho víctimas mortales del atentado estaban los argentinos Alejandro Damián Pagrucco, Diego Enrique Angelini, Hernán Diego Mendoza, Hernán Ferruchi y Ariel Erlij , todos de la ciudad del Rosario y amigos egresados de la Escuela Politécnica de esa ciudad, que vacacionaban en Nueva York.

Ferviente seguidor del EI

Saipov, con documento de residencia en Estados Unidos, llegó al país en 2010 por medio de la lotería de visas. Residía en el vecino estado de Nueva Jersey, donde alquiló un camión que condujo por un carril para bicicletas paralelo al río Hudson, cerca de donde estuvieron las Torres Gemelas, donde embistió contra un grupo de personas.

Imagen de archivo del 2017 de la policía afuera de la casa del uzbeco Sayfullo Saipov. EFE/Andrew Gombert

Según testigos, Saipov salió del camión -que terminó chocando contra un autobús escolar- gritando en árabe “Alá es grande”. Luego fue herido e inmovilizado por un policía.

“Este acto malvado fue alimentado por la lealtad de Saipov al EI, una lealtad que Saipov mantuvo con orgullo después del ataque y durante su juicio”, indicó en un comunicado el fiscal federal Damian Williams.

Recordó además que mientras se recuperaba en el hospital, Saipov dijo al FBI que cometió el ataque en respuesta a un llamamiento del líder del EI y que estaba orgulloso de su acción.