Naciones Unidas (EFE).- La ONU denunció este lunes ante el Consejo de Seguridad que el inicio del nuevo año no ha traído «ningún alivio para Ucrania», sino «una intensificación de los combates y de los ataques a gran escala contra civiles e infraestructuras críticas», en especial el sistema energético, en medio de temperaturas bajo cero.
La subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, afirmó que Rusia ha incrementado sus ataques sistemáticos contra instalaciones energéticas, lo que ha causado «numerosas víctimas civiles y ha dejado a millones de ucranianos sin electricidad, calefacción ni agua durante periodos prolongados».
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la ONU ha verificado al menos 14.999 civiles muertos y más de 40.600 heridos, aunque las cifras reales podrían ser superiores.
Así, la funcionaria reiteró el llamamiento del secretario general, António Guterres, a un «alto el fuego inmediato e incondicional», y subrayó que «cualquier acuerdo de paz debe respetar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania».
Al margen, DiCarlo señaló que existe «un patrón recurrente de ataques que se intensifican cuando empeoran las condiciones climáticas y aumenta la necesidad de calefacción».
Ucrania enfrenta ataques en pleno invierno
La situación humanitaria en Ucrania se ha deteriorado «gravemente» en las últimas semanas a medida que continúan los «ataques a gran escala» contra infraestructuras clave en pleno invierno, advirtió en la misma cita el jefe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Ramesh Rajasingham.

En su intervención, realizada en nombre del secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios y coordinador del Socorro de Emergencia, Tom Fletcher, Rajasingham señaló que los civiles afrontan «condiciones cada vez más desesperadas» debido a los bombardeos contra sistemas energéticos, servicios de emergencia y redes esenciales para la supervivencia durante el invierno.
Rajasingham recordó que 10,8 millones de personas necesitan actualmente ayuda humanitaria en Ucrania.
Entre la noche del 8 y el 9 de enero, Rusia lanzó presuntamente 242 drones y 36 misiles contra distintos puntos del país. En Kiev, al menos cuatro personas murieron y otras 25 resultaron heridas, entre ellas un paramédico que falleció cuando acudía a prestar asistencia de emergencia.
Además, Rusia lanzó el pasado viernes un ataque masivo contra Kiev, al tiempo que bombardeó por primera vez con misiles balísticos hipersónicos Oréshnik la ciudad de Leópolis, en represalia por el supuesto ataque ucraniano a finales de 2025 contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, algo que Kiev ha negado.
Tanto DiCarlo como Rajasingham coincidieron en que los ataques rusos han afectado el suministro de energía y agua, cuando las temperaturas llegan «hasta cerca de los 10 grados bajo cero», algo que afecta principalmente a los sectores más vulnerables de la población, como personas mayores, niños y ciudadanos con movilidad reducida.


