Santiago de Chile (EFE).- El Gobierno de Chile expresó este viernes su rechazo a las sanciones impuestas por Estados Unidos a tres funcionarios por supuestamente «socavar la seguridad regional» y convocó al embajador estadounidense en el país sudamericano, Brandon Judd, para que explique la decisión.
«El Gobierno de Chile rechaza estas acusaciones y descarta categóricamente participar en actividades que socaven la seguridad del continente o de terceros países. Del mismo modo, condena la imposición de cualquier medida unilateral que vulnere la independencia de nuestro país, o que intente debilitar el legítimo derecho a ejercer nuestra soberanía nacional», dijo la Cancillería chilena en un comunicado.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció este viernes en un comunicado la imposición de restricciones de visa a tres funcionarios del Gobierno del progresista Gabriel Boric a los que acusó de «dirigir, autorizar, financiar, brindar apoyo significativo y/o llevar a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional en nuestro hemisferio».
La sanción de EE.UU. a los funcionarios del Gobierno de Chile
Estos funcionarios, que no fueron identificados, ni sus familiares directos podrán ingresar a Estados Unidos, y se les revocó cualquier visa estadounidense que posean.
«Seguimos promoviendo la rendición de cuentas de los ciudadanos chilenos que trabajan intencionalmente para desestabilizar nuestro hemisferio. En su ocaso, el legado del gobierno de Boric se verá aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional a expensas, en última instancia, del pueblo chileno», añadió el comunicado del departamento que dirige Marco Rubio.

La Cancillería chilena mostró su «sorpresa» por la decisión de la Administración de Donald Trump y dijo que no recibió ninguna «notificación oficial» de la medida, lo que aseguró que no es habitual en las relaciones diplomáticas.
«Chile es y será autónomo en las decisiones que tome»
«No es la práctica diplomática hacer anuncios públicos sin previa notificación oficial, y ese comportamiento no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos, un aliado histórico y estratégico de nuestro país», añadió el ministerio chileno.
Mientras que desde la remota Isla de Pascua, en pleno Océano Pacífico, Boric indicó en un punto de prensa que su Gobierno «jamás ha realizado ningún tipo de actividad que socave la seguridad ni de Chile ni de ningún otro país».
«Chile es y será autónomo en las decisiones que tome», apuntó el mandatario, que traspasará el poder el próximo 11 de marzo al ultraderechista José Antonio Kast, considerado un aliado de Trump.